AATRAC rompe con ocho décadas de lista única: Natalia González desafía al oficialismo y promete recuperar salario, empleo y organización
Política gremial Martes 11 de Agosto de 2026
Por primera vez en 80 años, la Asociación Argentina de los Trabajadores de las Comunicaciones (AATRAC) llegará a una elección nacional con dos listas. El próximo 4 de septiembre, trabajadores del Correo Argentino, Radio Nacional y operadores de emisoras privadas deberán elegir entre la continuidad de la conducción oficialista y una alternativa opositora encabezada por Natalia González, secretaria general de la Seccional Telecom B.
González lidera la Lista Verde Unidad y Solidaridad y se convirtió en la primera mujer en encabezar una candidatura para conducir nacionalmente el sindicato. Su principal adversario será Guillermo Guerrero, actual secretario gremial de AATRAC y dirigente de la organización desde hace más de 25 años, quien encabeza la oficialista Lista Celeste y Blanca.
La disputa electoral se produce en un escenario marcado por el deterioro del empleo, el cierre de oficinas del Correo, la pérdida del poder adquisitivo y una fuerte discusión interna sobre el rol que tuvo la conducción sindical frente a las políticas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
Una interna que nació al calor de la crisis del Correo
El origen de la candidatura de González se remonta a 2024, cuando el Gobierno nacional impulsó un proceso de ajuste y privatizaciones que incluyó inicialmente al Correo Argentino.
Para la dirigente, aquella etapa fue determinante. Según explicó, desde su seccional decidieron trasladar el reclamo al Congreso para intentar impedir que la empresa quedara alcanzada por el proceso privatizador. La dirigente sostiene que esa resistencia fue llevada adelante prácticamente en soledad desde la estructura sindical nacional.
La pelea tuvo un resultado concreto: el Correo quedó finalmente excluido del listado de empresas sujetas a privatización establecido durante el tratamiento legislativo de la Ley Bases. Sin embargo, González considera que la exclusión no evitó el posterior proceso de reducción de la estructura estatal.
Su crítica hacia la conducción nacional de AATRAC fue creciendo desde entonces. Lo que inicialmente interpretaba como una actitud de resignación terminó, según sus propias palabras, convirtiéndose en una acusación mucho más severa: complicidad con las políticas oficiales.
6.500 puestos de trabajo menos y más de 300 sucursales cerradas
La candidata opositora pone el eje de su campaña en el impacto laboral que tuvo el proceso de ajuste sobre el Correo Argentino.
De acuerdo con los números que expone, se cerraron más de 300 sucursales y alrededor de 6.500 trabajadores quedaron fuera de la empresa. A ese escenario suma el deterioro salarial de quienes permanecieron en actividad.
Para González, resulta incompatible hablar de una recuperación económica mientras un trabajador del sector percibe ingresos que, según plantea, rondan los 900.000 pesos mensuales.
La discusión no se limita a los puestos de trabajo. La dirigente también advierte sobre las consecuencias que el cierre de oficinas genera en pequeñas y medianas localidades del interior.
Durante décadas, sostiene, la sucursal del Correo fue parte del núcleo de servicios públicos de numerosas ciudades y pueblos, junto con la municipalidad y el Banco Nación. En algunas localidades también funcionaban allí dependencias de organismos como ANSES.
La propuesta de reabrir oficinas a través de los municipios
Frente al cierre de sucursales, la oposición plantea una alternativa que apunta a reducir costos y recuperar presencia territorial.
La propuesta consiste en que los municipios puedan ceder espacios propios para que allí funcionen oficinas del Correo. De esta manera, se evitaría el pago de alquileres y se permitiría recuperar parte de la cobertura que se perdió durante los últimos años.
González asegura que varios intendentes ya observaron el problema generado por el repliegue del servicio postal y que algunos impulsaron iniciativas en esa dirección. Sin embargo, cuestiona que la conducción nacional de AATRAC no haya tomado la iniciativa para transformar esas propuestas en una política concreta.
El salario, en el centro de la campaña
La cuestión salarial aparece como otro de los principales reclamos de los trabajadores.
González sostiene que el ingreso actual de los empleados del sector perdió una parte significativa de su capacidad de compra y utiliza una comparación concreta: el salario promedio permitiría adquirir aproximadamente 42 kilos de carne, tomando como referencia un valor de 20.000 pesos por kilo.
Para la dirigente, recuperar el poder adquisitivo exige primero reconstruir la capacidad de negociación del sindicato.
Su diagnóstico es que las seccionales quedaron alejadas de las discusiones paritarias nacionales. Ella misma ocupa una secretaría general seccional, pero no participa directamente de la mesa de negociación salarial.
Por eso, uno de los objetivos que plantea para una eventual conducción nacional es recuperar protagonismo en las discusiones paritarias y fortalecer la representación de los trabajadores.
Un problema salarial que viene de antes de Milei
La candidata opositora evita atribuir todo el deterioro salarial al actual Gobierno.
Según su análisis, los ingresos del sector ya arrastraban un retraso importante desde años anteriores. El avance del comercio electrónico modificó profundamente la actividad logística y las exigencias laborales, pero esos cambios no tuvieron un correlato suficiente en las condiciones salariales y convencionales.
González también cuestiona que el convenio colectivo del sector no haya sido actualizado al ritmo de las transformaciones producidas por las nuevas tecnologías y la expansión de la logística vinculada al e-commerce.
AATRAC administra tres convenios diferentes: uno correspondiente al Correo, otro vinculado a Radio Nacional y un tercero destinado a los operadores de radios privadas.
Radios del interior y precarización laboral
El conflicto sindical también atraviesa a los medios de comunicación.
González vincula el retroceso del Correo con el debilitamiento de las radios del interior, especialmente aquellas que históricamente produjeron contenidos locales.
A esto suma otro fenómeno que considera preocupante: el reemplazo de relaciones laborales formales por esquemas de monotributo.
Según denuncia, durante los últimos dos años trabajadores de distintas empresas de medios fueron obligados a pasar de una relación de dependencia a facturar como monotributistas para conservar sus puestos.
El problema, sostiene, es doble: además de profundizar la precarización laboral, AATRAC pierde capacidad de representación sobre quienes quedan fuera de los convenios y de la estructura sindical.
Una elección atravesada por la discusión sobre los padrones
La elección también tiene una controversia vinculada a la cantidad de trabajadores habilitados para votar.
González cuestiona los números que figuran en los padrones entregados por la organización. Según su planteo, la documentación oficial registra aproximadamente 5.500 trabajadores habilitados, mientras que la oposición calcula una cifra cercana a 3.100.
La dirigente señala además que el Correo Argentino cuenta con unos 11.200 trabajadores, mientras que Radio Nacional tendría alrededor de 350 empleados, sin que exista todavía una cifra clara respecto de los operadores de radios privadas.
AATRAC cuenta con 32 seccionales en el interior del país, por lo que la composición del padrón puede convertirse en uno de los puntos sensibles de la elección.
La obra social, otro frente de conflicto
El deterioro que denuncia la oposición no termina en los salarios.
González también cuestiona el funcionamiento de la obra social de los trabajadores de comunicaciones. La dirigente afirma que la prestación atraviesa una situación crítica, con una reducción progresiva de los servicios y dificultades para acceder a atención médica.
Uno de los puntos que plantea revisar es la administración tercerizada. La propuesta de la Lista Verde Unidad y Solidaridad apunta a recuperar una participación directa de los trabajadores en la gestión.
El argumento de la candidata es que existe una contradicción difícil de sostener: trabajadores con salarios deteriorados que, cuando necesitan utilizar su cobertura médica, encuentran obstáculos para recibir atención.
Una elección que puede cambiar el mapa interno de AATRAC
La elección del 4 de septiembre tendrá una particularidad histórica: por primera vez en ocho décadas habrá una competencia real por la conducción nacional de AATRAC.
La candidatura de Natalia González no solo representa una disputa por cargos sindicales. También expresa una discusión sobre el papel que debe asumir la organización frente al ajuste estatal, la reducción de planteles, la transformación tecnológica, la precarización laboral y el deterioro salarial.
Del otro lado estará una conducción oficialista con una extensa trayectoria en el sindicato y que busca preservar el control de la estructura nacional.
El desafío para la oposición será convertir el malestar existente entre los trabajadores en una alternativa electoral capaz de atravesar las 32 seccionales. Para González, el punto de partida es recuperar una organización sindical que, según sostiene, dejó de responder con suficiente firmeza frente al avance del ajuste.
La elección, en ese sentido, pondrá en juego mucho más que una secretaría general: será una votación sobre qué modelo sindical quiere tener AATRAC frente a la transformación del Correo, la crisis de los medios y el deterioro de las condiciones laborales.














