CONICET: diputados impulsan una ley para evitar que 379 investigadores queden sin trabajo
Política gremial Lunes 10 de Agosto de 2026
Un proyecto presentado en el Congreso busca extender las becas posdoctorales que vencieron el 1° de agosto para investigadores que aguardan los resultados de la convocatoria de ingreso a la Carrera del Investigador. El reclamo cuenta con el respaldo de ATE CONICET y de organizaciones de la comunidad científica, que advierten sobre el riesgo de interrupción de investigaciones y pérdida de profesionales formados.
La situación de 379 investigadores e investigadoras posdoctorales del CONICET llegó al Congreso Nacional luego de que vencieran sus becas y quedaran sin continuidad laboral mientras esperan la definición de la convocatoria para ingresar a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC).
Un grupo de diputados nacionales presentó el proyecto de ley 3579-D-2026, que propone prorrogar automáticamente las becas hasta que se publiquen los resultados de la Convocatoria CIC 2025. El objetivo es evitar que los investigadores pierdan sus ingresos y sus lugares de trabajo durante el período de espera y, al mismo tiempo, impedir que se interrumpan proyectos científicos en curso.
La iniciativa fue impulsada por Néstor Pitrola, Romina Del Plá, Myriam Bregman y Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad (FIT-U), y cuenta con el acompañamiento de ATE CONICET en las actividades parlamentarias vinculadas con el reclamo.
Qué plantea el proyecto
La propuesta establece la continuidad de las becas hasta la publicación de los resultados de la convocatoria y contempla una serie de garantías para los investigadores afectados.
Entre otros puntos, plantea:
- Prorrogar automáticamente las becas de los 379 investigadores.
- Mantener el pago de los estipendios durante el período de extensión.
- Restituir y garantizar la cobertura de salud.
- Preservar los lugares de trabajo.
- Reconocer el período de prórroga como parte de la trayectoria científica y profesional.
- Evitar que la extensión de las becas sea utilizada para reducir los cupos de ingreso previstos en la Convocatoria CIC 2025.
- Realizar las adecuaciones presupuestarias necesarias sin recortar otras partidas destinadas al sistema científico y tecnológico.
- Incorporar a investigadores y personal de apoyo que ya aprobaron sus concursos y todavía aguardan la designación formal.
El reclamo se origina en la situación de quienes participaron de la convocatoria para ingresar a la carrera científica y quedaron a la espera de una resolución administrativa. Los investigadores sostienen que históricamente el CONICET prorrogaba las becas hasta que finalizaban los concursos, una práctica que esta vez no se habría aplicado.
Reclamo por la continuidad laboral
Los investigadores afectados realizaron distintas gestiones ante las autoridades del organismo y del Gobierno nacional para solicitar una solución. Según denunciaron, presentaron pedidos ante el Directorio y la Presidencia del CONICET, además de recurrir a la Jefatura de Gabinete, sin obtener hasta el momento una respuesta formal que garantice la continuidad.
El conflicto también tuvo una expresión callejera. El 29 de julio, investigadores se movilizaron hasta el Polo Científico y entregaron un nuevo pedido de prórroga al presidente del CONICET, Daniel Salamone.
Desde el Colectivo de Becarixs Posdoctorales Autoconvocadxs Postulantes a CICyT 2025 sostienen que la falta de continuidad no representa solamente un problema salarial o contractual, sino que puede provocar la interrupción de investigaciones y favorecer la pérdida de profesionales altamente capacitados.
El costo de sostener las becas
Uno de los argumentos centrales de quienes impulsan la prórroga es que el costo presupuestario de mantener las 379 becas sería acotado frente a las consecuencias que tendría la interrupción de las trayectorias científicas.
De acuerdo con los investigadores, garantizar la continuidad durante el período de transición demandaría una partida extraordinaria estimada entre 2.000 y 3.000 millones de pesos.
La cifra es utilizada por las organizaciones científicas para cuestionar las prioridades presupuestarias del Gobierno nacional y reclamar que el financiamiento de la ciencia sea considerado una inversión estratégica y no un gasto prescindible.
El reclamo recibió además respaldo de universidades, institutos y asociaciones científicas de Argentina y del exterior. Los organizadores aseguran que más de 2.200 investigadores de distintos países, entre ellos 28 premios Nobel, expresaron su preocupación por la situación del sistema científico argentino.
Audiencia pública en el Congreso
El próximo 10 de agosto se realizará una audiencia pública en el Congreso de la Nación para debatir el proyecto y exponer la situación de los investigadores afectados.
La convocatoria reunirá a científicos, trabajadores, representantes gremiales y legisladores, en un intento por instalar el tema en la agenda parlamentaria y presionar para que el Estado garantice la continuidad de las becas.
El conflicto vuelve a poner en discusión una problemática que atraviesa al sistema científico argentino: la formación de investigadores durante años y la posterior falta de mecanismos que aseguren su incorporación efectiva a la carrera científica.
Para los trabajadores y organizaciones que acompañan el reclamo, evitar que 379 investigadores queden fuera del sistema mientras esperan el resultado de un concurso no sólo implica preservar sus ingresos y puestos de trabajo, sino también evitar que el país pierda capacidades científicas construidas durante años de formación y financiamiento público.














