Yofra presiona a la CGT: “Vamos a pedir un paro de 36 horas cuando el Senado trate la reforma”
Política gremial Sábado 21 de Febrero de 2026
El secretario general de la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón, Daniel Yofra, anunció que el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) solicitará formalmente a la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) la convocatoria a un paro de 36 horas en coincidencia con el tratamiento de la reforma laboral en el Senado.
“Vamos a hablar con el triunvirato de la CGT para que convoquen a un paro de 36 horas. Si no lo hacen, iremos a un paro nosotros con el Frente de Sindicatos Unidos”, afirmó el dirigente en declaraciones radiales. La advertencia deja planteado un escenario de posible fractura en la estrategia sindical frente al avance parlamentario del proyecto oficial.
“Profundizar el plan de lucha”
Yofra sostuvo que la reforma en debate limita derechos laborales y condiciona la acción sindical. Según expresó, la iniciativa “quita la posibilidad de defendernos, de poder hacer una huelga o una asamblea” y cuestionó aspectos como el fraccionamiento de vacaciones, la implementación de bancos de horas y cambios en el régimen de horas extra.
En ese marco, llamó a “profundizar un plan de lucha contra un gobierno que le declaró la guerra a la clase trabajadora” y reclamó mayor autonomía del movimiento obrero respecto de los partidos políticos.
Críticas a la dirigencia y al Congreso
El dirigente también cargó contra legisladores que —según dijo— habían anticipado su rechazo a la reforma y luego acompañaron el proyecto. “Hablaron de ir contra Milei y terminaron votando contra los trabajadores”, afirmó en referencia al presidente Javier Milei.
Además, cuestionó la estrategia de sectores de la CGT que, a su entender, confiaron primero en los números parlamentarios y luego en una eventual intervención judicial para frenar la ley. “El sindicalismo se tiene que empoderar más allá de los partidos políticos”, sostuvo.
En un mensaje dirigido a la base trabajadora, Yofra afirmó que “no importa a quién hayas votado: hay que salir a pelear por la clase”, y advirtió que la mayoría de los trabajadores registrados se encuentra por debajo de la línea de pobreza.
Con el Senado próximo a debatir la reforma laboral, la presión sobre la central obrera crece. La definición que adopte la CGT en los próximos días podría marcar el rumbo del conflicto sindical frente a uno de los proyectos más sensibles de la agenda oficial.














