El Frente Sindical y la UOM se adelantan a la CGT y convocan a un paro con movilización contra la Reforma Laboral
Política gremial Lunes 16 de Febrero de 2026
En la antesala de una definición clave de la CGT, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) resolvieron anticiparse y convocar a un paro general con movilización para este jueves 19 de febrero, en rechazo al proyecto de Reforma Laboral que se espera llegue ese día a la Cámara de Diputados.
La convocatoria, que comenzó a circular entre dirigentes sindicales y fue confirmada por InfoGremiales, contempla una concentración desde las 12 horas en la intersección de Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen, con posterior movilización hacia el Congreso.
La iniciativa es impulsada por el FreSU, espacio que reúne a gremios alineados con la conducción del metalúrgico Abel Furlán e integra a organizaciones como las dos CTA, ATE, sindicatos del sector aceitero, pilotos y alrededor de 60 entidades sindicales más. El objetivo es presionar a la Confederación General del Trabajo (CGT) para que adopte una medida de fuerza de alcance nacional.
La CGT define su estrategia
La central obrera tiene previsto reunir a su Consejo Directivo para definir la modalidad de protesta frente al avance de la iniciativa oficial. En las últimas horas, el triunviro cegetista Cristian Jerónimo adelantó que “están dadas las condiciones” para una huelga nacional y señaló que se vienen construyendo consensos en ese sentido.
Desde el sindicalismo opositor al proyecto sostienen que la reforma en debate implicaría un retroceso en derechos laborales y podría profundizar la crisis del entramado productivo. Consideran que la flexibilización propuesta afectará tanto al empleo como a la estructura de pequeñas y medianas empresas.
No es la primera vez que se produce una discusión interna sobre la forma de protestar. Durante el tratamiento previo en el Senado, la CGT optó por una movilización sin paro general. En esta oportunidad, el clima interno parecería inclinarse hacia una huelga, evitando al mismo tiempo escenarios de represión como los registrados en protestas anteriores en las inmediaciones del Congreso.
Con la fecha parlamentaria cada vez más próxima, el movimiento sindical acelera definiciones y el escenario de conflicto se instala nuevamente en el centro de la agenda política.














