La Confederación General del Trabajo (CGT) aseguró que el paro general convocado contra la reforma laboral alcanzó un 90% de acatamiento en todo el país y advirtió que profundizará su plan de lucha. “Esto recién empieza”, afirmaron desde la conducción de la central obrera.
Desde el histórico Salón Felipe Vallese, en la sede de Azopardo 802, el cosecretario general Jorge Sola sostuvo que la medida de fuerza paralizó “más del 90% de la actividad” y cuestionó con dureza el proyecto que se debate en la Cámara de Diputados.
“Esta huelga ha sido de un enorme acatamiento, con más del 90% de la actividad detenida”, afirmó Sola, quien además denunció una pérdida sostenida de puestos de trabajo, caída del poder adquisitivo y deterioro de las prestaciones de salud.
El dirigente calificó la iniciativa oficial como un retroceso histórico:
“Este proyecto de ley retrocede 100 años, en derechos individuales y colectivos, y tiene como corazón la transferencia de recursos de los trabajadores hacia el sector empleador”.
Durante la conferencia también participaron los cosecretarios generales Octavio Argüello y Cristian Jerónimo. Este último reforzó el tono confrontativo:
“Acá no terminó nada, esto recién empieza. El plan de acción que la CGT se marcó se viene cumpliendo al pie de la letra y seguramente la política se va a poner nerviosa”.
La central obrera también expresó solidaridad con trabajadores afectados por despidos y cuestionó que la reforma sea presentada como una modernización del régimen laboral. Según Sola, “nunca es modernizar algo si volvemos para atrás en lo que hemos conseguido”.
Además, el dirigente instó a los diputados a reflexionar antes de votar la iniciativa, señalando que deben representar “principalmente a quienes les dieron la responsabilidad del voto, que son los trabajadores”.
Con este posicionamiento, la CGT dejó en claro que el paro forma parte de un plan de acción más amplio y anticipó nuevas medidas si la reforma avanza en el Congreso.














