“Ratio de sacrificio”: Milei celebró la estimación de que una apertura total implicaría “solo” 18% de pérdida de empleo
Política gremial Sábado 21 de Febrero de 2026
Un nuevo cruce entre economistas por los efectos de una eventual apertura total de la economía terminó con la intervención del presidente Javier Milei, quien celebró en redes sociales la estimación de que el impacto sobre el empleo sería del 18% y no del 80% u 85%, como había advertido otro analista.
La polémica comenzó tras declaraciones a Infobae de Emmanuel Álvarez Agis, exviceministro de Economía y director de la consultora PxQ. Allí planteó que una liberalización comercial abrupta y sin gradualismo podría poner en riesgo una porción mayoritaria del empleo actual.
El debate por el “ratio de sacrificio”
Álvarez Agis utilizó el concepto de “ratio de sacrificio” para describir el costo en términos de empleo e ingresos que puede implicar un proceso de desinflación acompañado por apertura comercial. En un escenario extremo —según explicó—, si la Argentina se abriera completamente en todos los sectores, “podría sobrevivir entre el 15% y el 20% del empleo total”.
La afirmación se produjo en un contexto sensible, tras el cierre de la fábrica de neumáticos Fate y en medio de discusiones sobre el rumbo productivo. El economista también señaló que, desde la asunción de Milei, se habrían perdido 180.000 empleos registrados, parcialmente compensados por 140.000 nuevos monotributistas. A su entender, el crecimiento del trabajo independiente y de plataformas digitales refleja una dinámica de mayor precarización laboral.
La réplica y el reposteo presidencial
La respuesta llegó de parte del economista Iván Carrino, quien rechazó el cálculo de Álvarez Agis y lo calificó de “falso”. Carrino sostuvo que, incluso bajo el supuesto extremo de que desapareciera toda la industria manufacturera y ningún otro sector absorbiera esa mano de obra, el impacto alcanzaría al 18% de los asalariados, no al 80% o 85% del empleo total.
Fue esa estimación la que Milei decidió amplificar. A través de su cuenta oficial, el Presidente reposteó el argumento de Carrino y escribió: “DOMANDO BRUTOS. Fin.” El mensaje fue interpretado como una defensa explícita del programa de apertura económica que impulsa su gestión.
¿Diferencia técnica o disputa política?
Más allá de la disputa numérica, el intercambio refleja dos visiones contrapuestas sobre el proceso de liberalización: una que advierte sobre el riesgo de una contracción abrupta del empleo industrial y otra que relativiza ese impacto y lo circunscribe a un porcentaje menor, aunque igualmente significativo.
El dato no es menor: un 18% de pérdida de empleo implicaría que casi uno de cada cinco trabajadores asalariados quedaría sin trabajo en un escenario extremo. La discusión, por ahora teórica, se inscribe en un debate más amplio sobre el modelo productivo y el costo social de las reformas estructurales en marcha.














