La Confederación General del Trabajo concreta su cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei
Política gremial Viernes 20 de Febrero de 2026
La CGT lleva adelante este jueves su cuarto paro general desde la asunción de Javier Milei a la Presidencia. La medida de fuerza, convocada por 24 horas y sin movilización oficial de la central, tiene como eje el rechazo al proyecto de Reforma Laboral que hoy se debate en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.
La huelga impacta en todo el país y reduce al mínimo la actividad económica, con fuerte incidencia en el transporte público, la industria, los servicios y amplios sectores del comercio.
Transporte paralizado y actividad reducida
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el paro afecta colectivos, trenes, subtes y taxis, lo que limita la circulación de trabajadores y condiciona el funcionamiento de empresas, oficinas y establecimientos productivos. La adhesión de los gremios del transporte resulta determinante para amplificar el alcance de la medida.
Desde la sede de Azopardo, el secretario del Seguro y miembro del triunvirato de conducción, Jorge Sola, ratificó la huelga y aseguró que “la Argentina se paralizará de punta a punta”. En conferencia de prensa, acompañado por dirigentes de la Industria del Vidrio y de Camioneros, sostuvo que la central obrera “no se opone a una reforma laboral, pero sí a perder derechos”.
Presión sobre el Congreso
El paro coincide con el tratamiento legislativo de la reforma laboral, una de las iniciativas centrales del programa económico del Gobierno. El proyecto ya obtuvo media sanción y enfrenta un fuerte rechazo sindical.
Si bien la conducción de la CGT definió no movilizar hacia el Congreso, otros sectores del movimiento obrero sí lo harán. Gremios como la UOM, Aceiteros y Pilotos, junto con la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma y la Central de Trabajadores de la Argentina, convocaron a marchar frente al Palacio Legislativo en rechazo a la iniciativa.
El secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, cuestionó la constitucionalidad del proyecto durante su exposición en comisión y criticó que el Congreso trate una norma de más de 200 artículos en sesiones extraordinarias, con tiempos limitados para la intervención de las centrales obreras.
Cuarta huelga en poco más de un año
Con esta medida, la CGT acumula cuatro paros generales contra la gestión libertaria. La central sostiene que la reforma implica un retroceso en materia de derechos laborales, mientras que el oficialismo la presenta como una modernización necesaria para dinamizar el empleo.
En un contexto de tensión social y negociación parlamentaria ajustada, el paro se convierte así en una herramienta de presión directa sobre el Congreso y en una nueva muestra del conflicto abierto entre el Gobierno y el movimiento sindical.














