Unión Industrial Argentina llevó a Economía un paquete de medidas para reactivar la producción
Afiliados Martes 17 de Febrero de 2026
La conducción de la UIA se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, para analizar la compleja coyuntura que atraviesa el sector manufacturero y presentar una batería de propuestas orientadas a recuperar la actividad, preservar el empleo formal y mejorar la competitividad.
El encuentro, que ambas partes calificaron como “muy positivo”, se produjo en un escenario de estancamiento industrial y retroceso del empleo registrado. Desde la entidad fabril reconocieron los avances en el ordenamiento macroeconómico, aunque advirtieron que el proceso de estabilización impacta con fuerza sobre la producción y el entramado empresarial.
Reforma laboral y costos no salariales
Uno de los ejes centrales fue la agenda de modernización laboral. Tras respaldar la media sanción del proyecto en el Congreso, la UIA insistió en la necesidad de reducir los costos no salariales y promover la formalización.
En ese marco, se discutieron instrumentos como el fortalecimiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el nuevo régimen de empleo que contempla una reducción temporal de aportes patronales y medidas destinadas a disminuir la litigiosidad laboral. Caputo destacó que estos cambios forman parte de una estrategia integral para facilitar la transición hacia un esquema productivo más competitivo.
Entre las iniciativas planteadas por la central empresaria sobresalió la posibilidad de computar las contribuciones patronales como crédito fiscal de IVA, especialmente para sectores intensivos en mano de obra y pymes. La propuesta apunta a aliviar la carga sobre el empleo registrado y generar incentivos concretos para nuevas incorporaciones.
Exportaciones y defensa comercial
El frente externo ocupó otro tramo de la conversación. La UIA propuso avanzar con la eliminación de derechos de exportación aún vigentes y revisar los reintegros para manufacturas industriales y alimentos con mayor valor agregado.
También planteó reforzar los controles ante posibles maniobras de subfacturación de importaciones que ingresan a precios considerados desleales, en un contexto internacional marcado por sobrecapacidad productiva y desvíos de comercio.
Desde Economía coincidieron en la importancia de profundizar la inserción internacional, al tiempo que remarcaron la necesidad de reducir la carga tributaria en provincias y municipios para mejorar la estructura de costos industriales.
Financiamiento y alivio fiscal
El acceso al crédito fue otro de los puntos sensibles. La entidad industrial solicitó ampliar herramientas de financiamiento para capital de trabajo y consumo, con garantías del Fogar, y utilizar nuevos fondos del FAL para apuntalar a las pymes.
Además, pidió acelerar la devolución de saldos a favor acumulados y evaluar esquemas de suspensión de embargos para pequeñas y medianas empresas, como mecanismo transitorio de alivio financiero.
Para la UIA, la presión tributaria en los distintos niveles del Estado continúa siendo un factor determinante en la competitividad, por lo que la reducción impositiva debería abordarse de manera integral.
Un canal de diálogo abierto
La reunión contó con la participación de funcionarios del equipo económico y representantes industriales, entre ellos el titular de la UIA, Martín Rappallini. Desde el Ministerio se comprometieron a analizar técnicamente cada propuesta y sostener el intercambio en las próximas semanas.
La central fabril recordó que nuclea sectores tradicionales, mineros, del software y audiovisuales, y que su representación alcanza más de 1,5 millones de empleos formales, además de una porción significativa del valor agregado y de las exportaciones nacionales.
Con la actividad industrial mostrando signos de fatiga y caída en varios rubros —en especial aquellos vinculados a la construcción y el consumo interno—, el desafío será transformar el diagnóstico compartido en medidas concretas. El equilibrio entre estabilización macroeconómica, competitividad y sostenimiento del empleo aparece como el punto clave de una agenda que comienza a delinearse entre el Gobierno y el sector productivo.














