Sin respuestas de la patronal, trabajadores del frigorífico Euro reactivan tareas para sostener la planta
Política gremial Miércoles 20 de Mayo de 2026
Después de siete meses de conflicto y sin señales concretas de los propietarios, los trabajadores del frigorífico Euro de Villa Gobernador Gálvez resolvieron volver a poner en funcionamiento parte de la planta por iniciativa propia. La medida busca preservar la mercadería almacenada, evitar el deterioro de las instalaciones y demostrar que el establecimiento todavía puede producir.
La decisión fue tomada por un grupo de operarios que desde hace meses permanece en el predio ubicado sobre calle San Diego, en medio de una crisis marcada por la falta de pago de salarios, el abandono empresarial y la incertidumbre sobre el futuro laboral de decenas de familias.
“Queremos trabajar y sostener nuestra fuente de empleo”, resumieron desde el grupo de trabajadores que comenzó a realizar tareas básicas de producción y mantenimiento dentro del frigorífico.
Una de las referentes del conflicto, Fabiana Carabajal, explicó que la iniciativa surgió ante la necesidad de proteger los bienes y evitar que se pierda la mercadería acumulada en la planta. Según detalló, durante los últimos días retomaron actividades en el sector conocido como “Orillas”, donde se clasifica y procesa materia prima vacuna.
Además del deterioro económico, los trabajadores denuncian que el predio sufrió distintos episodios de robo desde que la empresa dejó de operar normalmente. Frente a la ausencia de los empresarios, fueron los propios empleados quienes quedaron a cargo de custodiar las instalaciones para impedir el vaciamiento.
La situación del frigorífico se arrastra desde hace más de medio año y, según los operarios, los dueños dejaron de brindar respuestas concretas mientras se profundizaba la paralización productiva. En ese contexto, los trabajadores comenzaron incluso a evaluar alternativas para comercializar parte de los productos almacenados y así generar ingresos mínimos para subsistir.
“Hace siete meses que no aparecen y seguimos sin soluciones”, señalaron desde el grupo que impulsa la reactivación parcial de la planta. La intención, afirman, también es mostrar que el frigorífico continúa operativo y podría volver a producir si apareciera un inversor o comprador dispuesto a hacerse cargo de la empresa.
Los empleados confirmaron que existen interesados en adquirir mercadería y analizar posibles alternativas productivas, aunque aclararon que primero realizarán un relevamiento interno para determinar el estado real de los bienes y definir los próximos pasos de manera colectiva.
La experiencia de Euro comienza a ser observada como un nuevo caso de organización obrera frente al abandono patronal, en una dinámica que recuerda a otras experiencias de fábricas recuperadas surgidas en distintos momentos de crisis económica en la Argentina.














