Desde CAPRESS (Camara de prestadores de la seguridad social) elaboraron un informe donde explican que el sistema de salud se encuentra estructuralmente desfinanciado en relación con el monotributo y como la reforma laboral proxima a tratarse le reduciría un punto porcentual a su ya golpeado financiamiento.Se trata de alrededor de 95 mil millones de pesos menos para un sistema que ya esta quebrado. “Sin una reforma estructural del financiamiento, el sistema de salud no puede sostenerse”, afirman.
“El monotributo fue creado como un régimen simplificado, pensado para pequeños contribuyentes y situaciones laborales transitorias. Sin embargo, con el paso del tiempo dejó de ser una excepción para convertirse en una de las principales formas de inserción laboral. Hoy cuenta con mas de 4,7 millones de activos y uno de los principales problemas es que
el sistema de salud nunca fue reformulado para acompañar este cambio estructural del mercado de trabajo”, explican y agregan que “el aporte a la salud dentro del monotributo es prácticamente fijo y no se actualizó en función del aumento sostenido del costo sanitario, la inflación médica, el envejecimiento de la población y el crecimiento exponencial de monotributistas. El resultado es una ecuación inviable: cada vez más personas aportan montos que no cubren el costo real de las prestaciones que el sistema debe garantizar.”. Y hay mas: la reforma laboral preve bajar un el 1% de lo que se recauda por este régimen. El resultado: menos plata para un sistema quebrado.
Desde la camara explican ademas que el crecimiento exponencial de trabajadores bajo el reglen simplificado han ido colaborando en el colapso del sistema ya que sistema de salud argentino fue diseñado sobre la base de aportes proporcionales al salario, propios del empleo formal en relación de dependencia. El crecimiento del monotributo rompió ese equilibrio.
Por ultimo, afirman que las reformas laborales y reducción de aportes son una amenaza directa al sistema, ya que plantean reducir aportes patronales o contribuciones en nombre de la generación de empleo asi el problema se agrava. “Reducir aportes sin rediseñar el sistema de financiamiento implica menos recursos para la salud, mayor precarización de la cobertura, transferencia del costo al sistema público y mayor riesgo de colapso estructural.No se genera empleo sostenible debilitando los pilares del sistema de protección social”.














