Crisis en el corazón de la industria cárnica: el frigorífico creador de Paty suspendió a 450 trabajadores
Política gremial Jueves 29 de Enero de 2026
El sector frigorífico atraviesa una etapa de extrema fragilidad y uno de sus emblemas históricos quedó en el centro de la escena. El Frigorífico Pico, reconocido por haber dado origen a la tradicional hamburguesa Paty, dispuso la suspensión de la totalidad de su plantel —unos 450 empleados— en un contexto que combina derrumbe productivo, endeudamiento millonario y un mercado de la carne en fuerte retroceso.
La empresa, ubicada en la localidad pampeana de Trenel, enfrenta una de las crisis más profundas de su trayectoria. Si bien desde hace años arrastraba dificultades financieras y había iniciado un proceso de reducción de personal, la situación se agravó en los últimos meses al calor del desplome de las exportaciones y de un consumo interno que permanece en niveles históricamente bajos.
Los números reflejan con crudeza el parate: de una faena diaria cercana a los 600 animales, el frigorífico pasó a procesar apenas unos 50 vacunos por día. Este derrumbe está directamente vinculado a la caída de las ventas externas, en particular hacia China, principal destino de la carne argentina, y a un mercado interno golpeado por la pérdida del poder adquisitivo.
Propiedad de la familia Lowenstein, el Frigorífico Pico ya había reducido su dotación en casi un centenar de trabajadores durante el último año. Sin perspectivas de recuperación en el corto plazo, la conducción resolvió avanzar ahora con suspensiones masivas y paralizar la actividad de la planta.
Desde los sindicatos del sector advierten que el caso no es aislado, sino que forma parte de una crisis más amplia que recorre a buena parte de la industria frigorífica. Durante 2025, las exportaciones de carne registraron una baja del 7,3%, con un retroceso aún más marcado —del 12,3%— en los envíos al mercado chino.
El impacto productivo tuvo un correlato directo en las finanzas de la compañía. La firma acumula deudas superiores a los 30.000 millones de pesos y mantiene compromisos por alrededor de 9.000 millones solo con el Banco de La Pampa. A eso se suma un dato alarmante: registros del Banco Central consignan más de mil cheques rechazados a nombre de la empresa.
La crisis también se trasladó a la cadena ganadera regional. Según el intendente de Trenel, Horacio Lorenzo, el frigorífico adeuda varios meses de pagos a productores de la zona y de la vecina localidad de Eduardo Castex. En paralelo, la empresa informó a los trabajadores que abonará en enero una suma fija de 500.000 pesos y continuará entregando la ración semanal de carne, mientras se define el futuro de la planta.
En Trenel, la preocupación crece ante la posibilidad de un cierre definitivo, que tendría un fuerte impacto social y económico en la localidad. El conflicto se suma a otros focos de tensión en el sector, como el del frigorífico Euro, en Santa Fe, donde los trabajadores mantienen tomada la planta desde hace más de dos meses por falta de pago de salarios.
El Frigorífico Pico pertenece a Ernesto “Tito” Lowenstein y a su hijo Alan, representantes de la séptima generación familiar vinculada al negocio de la carne. Según reseñas del propio sector, la empresa se presenta como proveedora de carne de alta calidad tanto para el mercado interno como para la exportación, combinando tradición e innovación.
Ernesto Lowenstein, de 86 años, cuenta con una extensa trayectoria empresarial: fue creador de la marca Paty y del complejo turístico Las Leñas en los años 80, y es hermano de Alfredo Lowenstein, impulsor de Pumper Nic, la primera cadena de hamburgueserías del país. Actualmente, la familia mantiene formalmente dos establecimientos frigoríficos en La Pampa: el de Trenel, hoy paralizado, y otro en la ciudad de General Pico.
El temor que recorre al sector es que el caso de Pico no sea un hecho aislado, sino el anticipo de un crash más amplio en la industria cárnica, con consecuencias laborales y productivas de alcance nacional.














