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Miércoles 9 de Septiembre de 2026

Dabel Roblin: “No nos van a cerrar la Base de Punta Indio porque la vamos a pelear hasta las últimas consecuencias”

Política gremial Miércoles 9 de Septiembre de 2026
Dabel Roblin: “No nos van a cerrar la Base de Punta Indio porque la vamos a pelear hasta las últimas consecuencias”

La preocupación crece en Verónica y en todo el distrito de Punta Indio frente al proceso de reestructuración anunciado por la Armada Argentina para la histórica Base Aeronaval Punta Indio. El denominado Plan Dédalo contempla, según explicaron los trabajadores, el traslado de aeronaves y de parte de las actividades que actualmente se desarrollan en la Base hacia la Base Aeronaval Comandante Espora, en Bahía Blanca.

Para Dabel Roblin, secretario general de ATE Punta Indio y trabajador civil de las Fuerzas Armadas, la medida representa mucho más que una reorganización administrativa: pone en riesgo puestos de trabajo, afecta directamente a la economía de Verónica y abre un interrogante sobre las capacidades estratégicas de la defensa nacional.

En diálogo con El Sindicato Noticias, Roblin reconstruyó el conflicto, explicó la posición de los trabajadores civiles y confirmó que la organización sindical decidió profundizar las medidas de lucha.

“Nos llevan los aviones y después viene el cierre”

Roblin contó que los trabajadores fueron informados de la decisión durante una visita del jefe de la Aviación Naval, quien comunicó la implementación del denominado Plan Dédalo.

Según explicó, el proyecto contempla el traslado de los B-200 utilizados para vigilancia marítima y tareas de búsqueda y rescate, además de los aviones Turbo Mentor vinculados con la Escuela de Aviación Naval.

La preocupación central de los trabajadores es que la Base quede reducida a una estructura sin capacidad operativa.

“Nos están llevando la escuadrilla de vigilancia marítima, que son los B-200, y la Escuela de Aviación Naval. Se llevan todos los aviones que están funcionando en la Base de Punta Indio y dejarían una estación naval Punta Indio, pero sin aviones, sin nada”, sostuvo.

Para Roblin, el problema aparece inmediatamente después:

“No necesitamos ser muy buenos intérpretes para saber que eso significa que, una vez que se lleven los aviones, lo que viene después es el cierre definitivo y el despido de los 185 trabajadores que estamos ahí adentro”.

La Armada, por su parte, sostiene públicamente que la Base no será cerrada sino que continuará funcionando como estación. Ese argumento también fue mencionado por Roblin, aunque el dirigente sindical cuestionó que una instalación sin aeronaves pueda mantener las mismas capacidades.

185 trabajadores y cientos de familias

Uno de los puntos centrales de la entrevista es el impacto laboral.

Roblin señaló que en la Base trabajan alrededor de 185 trabajadores civiles, mientras que también existe una importante dotación de personal militar.

“Estamos hablando cerca de 500 familias que van a dejar de estar en la zona de Verónica y en el distrito de Punta Indio”.

El dirigente explicó que muchos de los trabajadores civiles tienen sus viviendas, familias y vínculos sociales en la región y que no existe una alternativa concreta que permita trasladarlos junto con sus puestos de trabajo.

“Nosotros ya decidimos no irnos. Los compañeros decidieron quedarse acá. Se van a quedar en Verónica”, afirmó.

Según Roblin, la posibilidad de trasladar a los trabajadores a Bahía Blanca tampoco contempla las mismas condiciones para civiles y militares.

“Nosotros los civiles no tenemos en nuestro convenio colectivo cómo pagar una mudanza. Todo tiene que estar dentro del convenio colectivo”.

El impacto sobre Verónica

Para el secretario general de ATE, la discusión excede ampliamente a los trabajadores de la Base.

La actividad de la instalación militar forma parte, según describió, de la estructura económica de Verónica y del distrito.

“La Base con Verónica y Verónica con la Base siempre se sostuvieron juntas”.

Roblin utilizó una comparación para explicar lo que podría suceder si se pierde esa fuente laboral:

“Esto es como el Jenga. La piecita de abajo es la Base. Cuando vos sacás esa piecita, se cae todo: las escuelas, los comercios, todo”.

En otra parte de la entrevista fue todavía más contundente:

“Verónica queda un pueblo totalmente inviable por donde lo mires”.

La preocupación por el impacto económico también aparece en otras entrevistas realizadas al dirigente durante las últimas semanas. Canal Abierto recogió su estimación de que la actividad vinculada a la Base representa un flujo mensual significativo para la economía local.

Una Base con más de un siglo de historia

Roblin destacó además la importancia histórica y estratégica de la Base Aeronaval Punta Indio.

Según explicó, la instalación tiene más de un siglo de historia y está ubicada en un punto que considera estratégico por su cercanía con el Río de la Plata y las principales rutas de navegación comercial.

“La Base Aeronaval Punta Indio tiene alrededor de 100 años y está en la desembocadura del Río de la Plata”.

Desde su perspectiva, la discusión no puede limitarse al impacto sobre Verónica:

“Acá no estamos perdiendo solamente las 185 familias, los 300 militares, el pueblo de Verónica o el distrito de Punta Indio. Está perdiendo todo el país una Base que es estratégica para la defensa de los intereses de toda la Nación argentina”.

“Están desmembrando la Aviación Naval”

Otro de los ejes de la entrevista fue la situación de las capacidades de mantenimiento y formación aeronáutica.

Roblin sostuvo que los trabajadores civiles de Punta Indio poseen capacitación y homologaciones específicas para intervenir sobre las aeronaves que actualmente operan en la Base.

“Los compañeros que trabajan acá son técnicos aeronáuticos, todos homologados. Los talleres también están homologados para trabajar en esos aviones”.

Por eso cuestionó que las aeronaves puedan ser trasladadas sin trasladar también las capacidades técnicas y humanas desarrolladas durante décadas.

“Si llevan los aviones para allá, cuando tengan algún desperfecto van a quedar tirados en la pista”, afirmó.

El dirigente remarcó que el mantenimiento aeronáutico no puede ser comparado con un taller mecánico convencional.

“El avión no es como el auto. Vos tenés un taller mecánico y te viene cualquier auto. Bueno, esto es totalmente distinto”.

Además, explicó que los técnicos asumen responsabilidades profesionales específicas sobre los trabajos que realizan.

Según Roblin, quienes intervienen en determinadas tareas deben firmar documentación técnica y pueden mantener responsabilidades civiles y penales durante años.

El factor climático y operativo

Roblin también planteó cuestionamientos sobre las condiciones operativas de Bahía Blanca para la formación de pilotos.

Según su explicación, Punta Indio dispone de un espacio aéreo que permite desarrollar las actividades de entrenamiento sin las restricciones que, según afirmó, existirían en Espora debido a las condiciones climáticas y a la convivencia con el tránsito aéreo civil.

El dirigente sostuvo que estas cuestiones deberían ser evaluadas antes de trasladar la Escuela de Aviación Naval.

La crítica, en definitiva, apunta a que el cambio podría generar mayores costos y dificultades operativas en lugar de producir el supuesto ahorro que, según los trabajadores, argumenta la Armada.

“La Armada nos soltó la mano”

Uno de los momentos más fuertes de la entrevista aparece cuando Roblin habla de la relación entre los trabajadores civiles y el personal militar.

El dirigente aclaró que ATE representa a los trabajadores civiles, pero señaló que existe una convivencia cotidiana con los militares.

“Nosotros somos trabajadores civiles. No representamos a los militares, pero somos compañeros de trabajo con ellos. Trabajamos todo el día con ellos”.

Según relató, la incertidumbre también afecta al personal militar y a sus familias.

“Hemos visto militares llorar porque esto les rompe la familia”.

Para Roblin, la situación atraviesa tanto a civiles como a militares porque los traslados implican reorganizar familias, empleos y viviendas.

En este sentido, cuestionó que la conducción de la Armada avance con la medida pese a la oposición que, según afirmó, existe entre sectores internos de la institución.

“No hay un cuadro de la Armada que esté de acuerdo con lo que están haciendo. Es una decisión de la superestructura de la Armada”.

Una mirada sobre la defensa nacional

Roblin vinculó el conflicto de Punta Indio con una discusión más amplia sobre el sistema de defensa argentino.

En la entrevista cuestionó el deterioro presupuestario de las Fuerzas Armadas durante las últimas décadas y sostuvo que el desmantelamiento de capacidades nacionales afecta la soberanía.

También mencionó el rol del Astillero Río Santiago y de Fabricaciones Militares, planteando que Argentina debería utilizar sus propias capacidades industriales para producir equipamiento destinado a la defensa.

Su planteo es que la defensa nacional no debería depender exclusivamente de compras externas.

“Si defendemos la soberanía, claramente hay que construir barcos y debe ser el Astillero el que construya los barcos”.

El reclamo a la Armada: “Sentémonos a una mesa”

A pesar de la dureza de sus críticas, Roblin sostuvo que los trabajadores están dispuestos a participar de una instancia de diálogo.

“Sentémonos a una mesa. Nosotros estamos a disposición para ayudar. No tenemos ningún problema en ayudar. Pensemos juntos cómo salimos de este brete”.

El dirigente considera que todavía existe la posibilidad de revisar la decisión.

Y lanzó un mensaje directo a la conducción de la Armada:

“No toquen la Base de Punta Indio porque es un error”.

Para Roblin, la Base no pertenece solamente a quienes trabajan allí ni a la Armada.

“Es de todos los argentinos”.

La Provincia y el pedido de intervención política

ATE Punta Indio también busca involucrar al Gobierno bonaerense.

Roblin aseguró que la Provincia está al tanto de la situación y consideró que llegó el momento de solicitar formalmente una intervención dentro de las posibilidades institucionales.

“Yo creo que ya es hora de ir a juntarse con el gobernador y pedirle que intervenga dentro de las posibilidades”, sostuvo.

La resistencia contra el traslado ya cuenta con participación de distintos sectores sindicales, organizaciones sociales y representantes de la comunidad. ATE Buenos Aires confirmó que el conflicto se convirtió en una de las prioridades de su plan de lucha.

Una movilización que busca frenar el Plan Dédalo

En la entrevista, Roblin anticipó la movilización prevista hacia el Edificio Libertad de la Armada Argentina, en la Ciudad de Buenos Aires.

La convocatoria reúne a ATE, organizaciones de trabajadores, las dos CTA, sectores de la CGT y representantes de la comunidad de Verónica.

“La Base Punta Indio no se cierra porque no se va a cerrar. Ellos tomaron una decisión y nosotros tomamos la decisión de pelearla hasta las últimas consecuencias”.

ATE Provincia confirmó posteriormente la convocatoria para el jueves 10 de septiembre, con paro y movilización al Edificio Libertad.

“Nos sentimos abrazados por el pueblo”

En los últimos días, el conflicto dejó de ser exclusivamente sindical y pasó a involucrar a buena parte de la comunidad de Verónica.

Roblin destacó la reacción de los vecinos y la participación de distintos gremios.

“Nos sentimos abrazados por el pueblo de Verónica. Sabemos que no estamos solos”.

La disputa, según su mirada, ya no se reduce a la defensa de 185 puestos de trabajo.

Es una discusión sobre qué ocurrirá con una institución que durante décadas estuvo integrada a la vida económica y social de Punta Indio y sobre el modelo de defensa que tendrá la Argentina en los próximos años.

El conflicto por la OSFA y la situación de los trabajadores

Sobre el final de la entrevista, Roblin amplió el reclamo hacia la situación de los trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas y la obra social del sector.

Sostuvo que miles de trabajadores dependen de la OSFA/IOSFA y cuestionó fuertemente la situación de la cobertura sanitaria y los salarios.

También realizó acusaciones muy severas sobre el manejo de los recursos de la obra social y responsabilizó a las actuales autoridades por su situación. Estas afirmaciones corresponden a la posición expresada por Roblin durante la entrevista y no fueron presentadas aquí como hechos comprobados.

El dirigente vinculó esta problemática con el deterioro general de las condiciones laborales del sector y afirmó que el conflicto de Punta Indio debe entenderse dentro de un proceso más amplio de ajuste sobre el Estado.

“La Base no se va a cerrar”

El mensaje final de Dabel Roblin fue de confrontación, pero también de apertura al diálogo.

Para el titular de ATE Punta Indio, todavía existe una oportunidad para que las autoridades revisen el Plan Dédalo antes de que el traslado de aeronaves se convierta en un hecho irreversible.

“Saben perfectamente que están tomando una decisión equivocada”.

Y cerró con una definición que sintetiza la posición de los trabajadores:

“La Base Punta Indio no se cierra porque no se va a cerrar. Hay una decisión de ellos y nosotros tomamos la decisión de pelearla hasta las últimas consecuencias”.

La movilización anunciada por ATE para el 10 de septiembre será, en ese sentido, un nuevo capítulo de una disputa que ya trascendió las puertas de la Base y se convirtió en una bandera de la comunidad de Verónica y del movimiento sindical bonaerense.

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