Paro nacional en las universidades: los gremios denuncian un atraso salarial del 32% y exigen que el Gobierno cumpla la ley
Política gremial Martes 8 de Septiembre de 2026
Las universidades públicas vuelven a paralizar sus actividades en todo el país. El Frente Sindical de Universidades Nacionales convocó a un paro de 24 horas para este martes 8 de septiembre, en rechazo a la propuesta salarial presentada por el Gobierno y ante la falta de implementación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La medida reúne a docentes, nodocentes y distintos sectores de la comunidad universitaria y se inscribe en un conflicto que lleva meses sin encontrar una salida. Para los sindicatos, la discusión ya no se limita a la negociación salarial: el reclamo apunta directamente a que el Ejecutivo cumpla con una legislación vigente y con las decisiones judiciales que establecen obligaciones concretas para el Estado.
La convocatoria fue impulsada por FEDUN y FATUN, junto con las organizaciones que integran el Frente Sindical, entre ellas CONADU, CONADU Histórica, FAGDUT, FUA, UDA, CTERA y CEA.
Rechazo al 3% ofrecido por el Gobierno
Uno de los principales motivos de la protesta es la distancia entre la propuesta salarial oficial y el deterioro que, según los gremios, sufrieron los ingresos universitarios.
Desde FEDUN estimaron que el atraso salarial acumulado alcanza aproximadamente el 32%, mientras que la última propuesta del Gobierno contempló apenas un 3% de aumento.
Para los sindicatos, el porcentaje no permite recuperar el poder adquisitivo perdido y profundiza la crisis que atraviesan quienes trabajan en las universidades nacionales.
“El Gobierno ofrece un 3% cuando el aumento salarial que resta otorgar para recuperar lo perdido ronda el 32%”, cuestionó el secretario general de FEDUN, Daniel Ricci, quien calificó la propuesta como una provocación y sostuvo que demuestra la falta de voluntad oficial para avanzar en el cumplimiento de la normativa.
El dirigente también vinculó la discusión salarial con el funcionamiento integral de las universidades y advirtió que la falta de recursos repercute sobre docentes, nodocentes, investigadores, estudiantes y becarios.
Una ley que los gremios reclaman aplicar
El paro tiene como segundo eje el reclamo por la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya vigencia los sindicatos vienen reclamando que sea respetada por el Poder Ejecutivo.
La normativa establece mecanismos para recomponer el financiamiento de las universidades nacionales y atender la situación salarial de sus trabajadores, además de contemplar la actualización de becas estudiantiles.
A esto se suma una medida cautelar que, según plantean las organizaciones sindicales, obliga al Gobierno a adoptar medidas para recomponer los salarios universitarios y actualizar las becas.
Para el Frente Sindical, la combinación entre salarios deteriorados, recursos insuficientes y falta de actualización de las becas compromete el funcionamiento cotidiano de las instituciones.
El conflicto se extiende a toda la comunidad universitaria
La protesta no tiene como único destinatario a la negociación paritaria.
Los sindicatos sostienen que el deterioro de los salarios y del presupuesto termina impactando sobre todo el sistema universitario: desde quienes dictan clases y realizan tareas administrativas hasta investigadores, estudiantes y equipos que sostienen las actividades científicas y académicas.
En ese sentido, Ricci planteó que la disputa excede la recuperación salarial y afirmó que el movimiento universitario también está defendiendo la continuidad de la universidad pública, la ciencia y la tecnología.
El dirigente sostuvo además que existe un respaldo social significativo a las universidades y remarcó que las movilizaciones realizadas durante el último tiempo demostraron que la defensa de la educación superior no constituye solamente una demanda de los trabajadores del sector.
Advierten que el plan de lucha continuará
Lejos de cerrar el conflicto con el paro de este martes, las organizaciones anticiparon que la protesta continuará si el Gobierno no modifica su posición.
“Vamos a sostener y profundizar el plan de lucha”, anticipó Ricci, al señalar que durante las próximas semanas habrá nuevas acciones de protesta y visibilización.
La disputa queda así planteada en dos niveles: por un lado, los gremios reclaman una recomposición salarial que permita recuperar lo perdido; por otro, exigen que el Ejecutivo instrumente una ley que consideran vigente y cumpla con las obligaciones establecidas por la Justicia.
Mientras el Gobierno mantiene una propuesta que los sindicatos consideran insuficiente, las universidades nacionales vuelven a quedar en el centro de un conflicto que combina salarios, presupuesto, becas, ciencia y el futuro de la educación pública.















