La tensión en el sector yerbatero volvió a escalar en Misiones. Productores de la principal provincia productora del país advirtieron que podrían paralizar la cosecha de yerba mate si no hay respuestas en el corto plazo a su reclamo por mejores precios para la hoja verde, una medida que, de sostenerse, podría derivar en problemas de abastecimiento en los próximos meses.
La decisión fue tomada durante una asamblea realizada en Campo Viera, donde los productores resolvieron dar un plazo de 14 días para que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) convoque a una reunión y avance en la definición de un precio de referencia que garantice la rentabilidad del sector. De no mediar una respuesta concreta, anunciaron que suspenderán la cosecha por tiempo indeterminado.
El reclamo central apunta a la pérdida de herramientas de regulación del INYM. Los productores exigen que el organismo recupere la facultad de fijar precios mínimos para la materia prima, una atribución que consideran clave para equilibrar la cadena yerbatera. Según expresaron, sin un valor de referencia, el mercado quedó librado a una fuerte presión de los grandes compradores.
La medida de fuerza impactaría de lleno en el ciclo productivo. Actualmente se desarrolla la “zafriña”, una cosecha de menor volumen que se extiende entre diciembre y marzo, mientras que la zafra principal comienza en marzo y se prolonga hasta septiembre. En caso de concretarse una paralización, los efectos no serían inmediatos en las góndolas, pero podrían sentirse dentro de dos o tres meses, una vez que falte materia prima para el secado y el estacionamiento.
El malestar se explica, en gran parte, por el derrumbe del precio que reciben los productores. Mientras que históricamente el kilo de hoja verde se pagaba en torno a los 50 centavos de dólar —hoy equivalentes a unos 700 pesos—, en la actualidad el valor oscila entre 250 y 300 pesos, muy por debajo de los costos de producción. La situación resulta especialmente sensible en Misiones, que concentra cerca del 70% de la producción nacional de yerba mate.
Durante la asamblea participaron representantes del INYM, quienes reconocieron que no existen avances en la discusión de precios y señalaron que el organismo quedó prácticamente sin margen de acción tras los cambios introducidos por el DNU 70/24. Según explicaron, esa normativa le quitó la potestad de fijar valores y lo relegó a un rol de promoción, sin capacidad de intervención efectiva en el mercado.
Tras el anuncio de los productores, el conflicto llegó a la Legislatura provincial. Las autoridades misioneras convocaron a una reunión multipartidaria en la que oficialismo y oposición coincidieron en calificar la situación como una “crisis”. El encuentro buscó abrir canales de diálogo y explorar alternativas, en un escenario atravesado por tensiones políticas y por el impacto de las decisiones adoptadas a nivel nacional.
Con un sector clave al borde de la paralización, el desenlace del conflicto dependerá ahora de la capacidad de articular respuestas en el corto plazo y de la adhesión que logre la medida entre los productores, históricamente atravesados por dificultades para sostener posiciones unificadas.














