Trump, Dinamarca y Groenlandia: un pulso geopolítico que sacude a la OTAN; y la renuncia de seis fiscales en Minnesota que prende alarmas institucionales
Actualidad Miércoles 14 de Enero de 2026
En las últimas 48 horas, dos frentes distintos —uno internacional y otro doméstico en Estados Unidos— confluyeron en un mismo clima de tensión política: por un lado, el choque diplomático entre Washington y el Reino de Dinamarca por el futuro de Groenlandia; por el otro, la renuncia simultánea de seis fiscales federales en Minnesota, atribuida a presiones internas vinculadas a una investigación sensible.
1) El conflicto: Groenlandia como “pieza estratégica” y Dinamarca cerrando filas
La discusión por Groenlandia, que ya había asomado años atrás, volvió a escalar con un tono más áspero. De acuerdo con la cobertura de medios internacionales, Donald Trump sostuvo que sería “inaceptable” que Groenlandia quedara “en manos” de otro país que no fuera Estados Unidos y volvió a justificar el planteo en términos de “seguridad nacional” y arquitectura de defensa.
Del lado europeo, la reacción fue inmediata: Dinamarca y el gobierno groenlandés se mostraron coordinados y públicamente alineados. El punto político más relevante fue el mensaje del primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, quien —en la víspera de conversaciones de alto nivel en Washington— declaró que, si hubiera que optar “aquí y ahora”, elegirían a Dinamarca, a la OTAN y a la UE.
Qué está en juego (en términos reales):
-
Control y proyección ártica: Groenlandia es una plataforma clave para radares, rutas y despliegues en el Atlántico Norte y el Ártico.
-
Alianzas y líneas rojas: Dinamarca remarca que Groenlandia integra su “Reino” (con autonomía interna) y que cualquier presión por soberanía impacta directamente en la cohesión de la OTAN y la UE.
-
Vía diplomática inmediata: Se programaron conversaciones en la Casa Blanca con participación de autoridades estadounidenses —entre ellos el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio— y contrapartes danesas y groenlandesas para intentar desescalar la crisis.
Extractos en inglés (con traducción)
“We are now facing a geopolitical crisis… we choose Denmark. We choose NATO… We choose the EU.”
Traducción: “Estamos ante una crisis geopolítica… elegimos Dinamarca. Elegimos la OTAN… Elegimos la Unión Europea.”
“It would be ‘unacceptable’ for Greenland to be ‘in the hands’ of any country other than the US.”
Traducción: “Sería ‘inaceptable’ que Groenlandia estuviera ‘en manos’ de cualquier país que no sea Estados Unidos.”
2) Minnesota: renuncian seis fiscales federales y el caso se vuelve símbolo
En paralelo, en el plano interno de EE. UU., seis fiscales (career prosecutors) vinculados a la U.S. Attorney’s Office en Minnesota presentaron su renuncia en bloque. La cobertura local estadounidense indica que, según fuentes familiarizadas con el tema, el detonante habría sido la presión para investigar a la viuda de Renee Good, mujer que fue asesinada por un oficial del ICE la semana anterior, lo que detonó un conflicto institucional sobre independencia y criterio de persecución penal.
El episodio tomó un tono aún más grave por la lectura pública de exfiscales federales: uno de ellos calificó la jornada como el “día más oscuro” para el Estado de Derecho que recordaba en décadas, sugiriendo que las renuncias responderían a órdenes incompatibles con la conciencia profesional de los funcionarios.
Extracto en inglés (con traducción)
“the ‘darkest day’ for the rule of law”
Traducción: “el ‘día más oscuro’ para el Estado de Derecho”.
Lectura conjunta: dos crisis, un mismo patrón de época
Aunque no se conectan causalmente, ambos episodios comparten un hilo conductor: la disputa por los límites —límites de soberanía en el Atlántico Norte y límites de independencia institucional dentro del sistema federal estadounidense—. En el primer caso, el núcleo es geopolítico: la pregunta por quién fija el mapa de seguridad en el Ártico. En el segundo, es institucional: quién define qué se investiga, con qué criterios y con qué resguardos para que la justicia no quede capturada por la coyuntura.














