STIA rechazó el cierre de la planta de Lamb Weston en Munro y advirtió que la empresa puede sostener la producción
Política gremial Jueves 15 de Enero de 2026
El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), conducido por Sergio Escalante, manifestó su rechazo al procedimiento preventivo de crisis presentado por la empresa Lamb Weston y reclamó la continuidad operativa de la planta de papas fritas ubicada en Munro, cuya clausura pondría en riesgo cerca de 100 puestos de trabajo.
La postura sindical fue expresada luego de una audiencia celebrada en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, donde la compañía ratificó su intención de avanzar con el cierre del establecimiento. Desde el gremio sostienen que la medida carece de sustento real y no refleja la situación productiva de la firma.
“Se trata de una decisión que no se condice con la realidad de la empresa, que durante todo 2025 mantuvo niveles normales de producción”, señalaron desde el STIA, al tiempo que cuestionaron los argumentos económicos presentados por la patronal para justificar el procedimiento.
El secretario general del sindicato, Sergio Escalante, fue categórico al fijar la posición del gremio: “Nuestra exigencia es clara: la planta de Munro debe seguir funcionando con la totalidad de sus trabajadores”. En ese sentido, remarcó que el eje central del reclamo es la defensa del empleo y la continuidad de la actividad productiva.
Escalante también alertó sobre las consecuencias sociales que tendría el cierre. “Cada uno de esos puestos de trabajo es el sustento de una familia y parte fundamental del entramado económico y social de la comunidad”, afirmó, y subrayó que “el trabajo y la producción no pueden ser variables de ajuste”.
Desde el sindicato insistieron en que la empresa cuenta con capacidad financiera para sostener la planta. En ese marco, recordaron que Lamb Weston realizó inversiones por 320 millones de dólares en una nueva planta y anunció desembolsos adicionales por otros 130 millones, lo que —según indicaron— demuestra que existen recursos suficientes para evitar los despidos.
Por último, el STIA reafirmó que continuará reclamando ante las autoridades laborales para impedir el cierre del establecimiento. “La eficiencia y la rentabilidad no se construyen dejando trabajadores en la calle, sino con todos produciendo y generando valor, como lo vienen haciendo”, concluyeron desde la organización sindical.














