Pymes y sindicatos alertan por la crisis productiva y reclaman una agenda para recuperar el empleo
Política gremial Viernes 28 de Agosto de 2026
Más de 300 representantes sindicales, empresarios, industriales y del ámbito académico se reunieron en Rosario para discutir el futuro productivo del país. Desde la CGT y las cámaras pyme cuestionaron la falta de políticas para la industria y el comercio y plantearon la necesidad de recuperar el diálogo para evitar más cierres y pérdida de puestos de trabajo.
La preocupación por el deterioro de la actividad económica volvió a reunir a sectores que habitualmente se encuentran en veredas diferentes. Más de 300 representantes del movimiento sindical, pequeñas y medianas empresas, industrias y universidades participaron en Rosario del encuentro “Argentina Produce: Diálogo que Construye”, donde se planteó la necesidad de reconstruir consensos alrededor de la producción y el empleo.
La actividad fue organizada por la CAME, la CGT, la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) y la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) y tuvo como eje la discusión sobre el presente y el futuro del entramado productivo.
El diagnóstico compartido fue crítico: bajo consumo, dificultades para las pymes, retroceso industrial y pérdida de puestos de trabajo aparecen como algunos de los principales problemas que atraviesa la economía, mientras los participantes reclamaron políticas capaces de impulsar la producción y el mercado interno.
La CGT pidió discutir un proyecto productivo
El secretario general de la CGT, Jorge Sola, sostuvo que empresarios y trabajadores tienen intereses diferentes, pero pueden coincidir en la necesidad de generar riqueza, actividad y empleo.
En ese marco, planteó la necesidad de construir una estrategia productiva que incluya a quienes invierten, producen y generan puestos de trabajo, pero también a quienes viven de su salario.
Sola cuestionó especialmente la falta de un horizonte definido para sectores estratégicos de la economía y consideró que existe una oportunidad para modificar el rumbo.
La central sindical busca así profundizar una agenda que no quede limitada a la discusión salarial, sino que incorpore producción, empleo, inversión y desarrollo industrial como parte de una misma discusión económica.
“Cada fábrica que cierra también afecta al comercio”
Desde el sector pyme, el presidente de CAME, Ricardo Diab, puso el foco en la relación directa entre la actividad industrial y el consumo.
El dirigente remarcó que para los comerciantes no resulta indiferente que los productos vendidos en el mercado interno sean fabricados en el país o provengan del exterior, debido al impacto que la caída de la producción tiene sobre el empleo.
El razonamiento es directo: cuando una fábrica deja de producir y trabajadores pierden sus ingresos, el comercio también pierde consumidores.
Diab destacó además que buena parte de las empresas representadas por la entidad son pequeñas firmas con plantillas reducidas y señaló que empresarios y trabajadores tienen, en este escenario, un problema común que requiere respuestas coordinadas.
El planteo del dirigente empresario fue evitar una lógica de confrontación y priorizar la búsqueda de soluciones que permitan sostener a las pymes y sus trabajadores.
Industriales: “La industria es parte de la solución”
El titular de ADIMRA, Elio Del Re, defendió la necesidad de recuperar una mirada integral sobre el desarrollo argentino.
Bajo el concepto de “Argentina Produce”, propuso incorporar a la discusión a la industria, el comercio, el campo, la ciencia y la tecnología, con una estrategia que permita aprovechar los recursos naturales sin abandonar el desarrollo de capacidades productivas nacionales.
Del Re también señaló que el crecimiento de sectores como Vaca Muerta y la agroindustria debería generar oportunidades para el conjunto del entramado productivo y no quedar concentrado en determinadas regiones o actividades.
Su definición fue contundente: la industria no debe ser considerada un obstáculo para el crecimiento económico, sino una de las herramientas para resolver los problemas estructurales del país.
El desafío de transformar los recursos en empleo
El presidente de FISFE, Javier Martín, coincidió en que Argentina atraviesa una etapa con oportunidades importantes, especialmente por el desarrollo energético, minero y agropecuario.
Sin embargo, advirtió que la explotación de esos recursos, por sí sola, no alcanza para construir una economía capaz de generar oportunidades para toda la población.
En ese sentido, reclamó una estrategia que incorpore ciencia, tecnología y trabajo calificado, con una mayor articulación entre las distintas ramas productivas.
Martín también expresó preocupación por el comportamiento que podría tener la industria durante la segunda mitad del año. Si bien reconoció avances vinculados con la estabilidad macroeconómica y la reducción de la inflación, señaló que todavía no observa políticas suficientes para recuperar la capacidad productiva.
Una alianza inesperada frente a la crisis
El encuentro de Rosario dejó una fotografía política y económica significativa: sindicatos y empresarios pyme coincidieron en advertir sobre los efectos de la caída de la actividad y en reclamar un espacio de diálogo que permita definir una estrategia productiva.
La coincidencia no supone la desaparición de las diferencias históricas entre trabajadores y empresarios. Pero frente al retroceso del consumo, las dificultades de las pequeñas empresas y el deterioro del empleo industrial, ambos sectores encuentran intereses comunes.
El reclamo apunta ahora a que esa coincidencia pueda traducirse en una agenda concreta de producción, empleo y desarrollo, con políticas que permitan sostener el mercado interno y fortalecer el entramado industrial.
El debate, de fondo, plantea una pregunta que atraviesa al mundo sindical y empresario: cómo aprovechar la estabilidad macroeconómica sin resignar industria, empleo de calidad y capacidad productiva nacional.















