
Milei rompe todo: la industria se hunde mientras crecen las góndolas extranjeras
Actualidad Viernes 29 de Agosto de 2025
La lógica del gobierno de Javier Milei parece resumirse en una sola frase: "romper todo", incluso lo que funcionaba. Bajo la excusa de la eficiencia y la competencia, el oficialismo lleva adelante una política de apertura comercial brutal, sin planificación ni medidas compensatorias para los sectores productivos locales. El resultado: importaciones récord, caída de la producción nacional, pérdida de empleo y una estructura industrial desmantelada.
“El que no hace bien las cosas, quiebra”, sentenció Milei en una reciente entrevista, justificando la eliminación de aranceles, la quita de regulaciones y el desarme del aparato de protección estatal.
Desde 2023, el Gobierno implementó una serie de medidas que configuran una tormenta perfecta contra la industria nacional:
-
Baja de aranceles para más de 1.000 productos (desde hornos industriales hasta cremas solares)
-
Eliminación de licencias no automáticas
-
Fin del impuesto PAIS para bienes importados
-
Libre importación por courier (Shein, Amazon, Temu)
-
Desregulación alimentaria sin intervención de ANMAT
-
Facilidades para traer autos y maquinaria usada
-
Eliminación de medidas antidumping en sectores estratégicos (telas, productos químicos, radiadores, termos, etc.)
-
Fin del control de etiquetado textil y técnico
La consecuencia de este shock: durante el primer semestre de 2025, las importaciones subieron un 34,6% interanual, totalizando USD 36.954 millones, mientras el uso de capacidad instalada industrial permanece estancado en 55% promedio.
Lo más alarmante es el perfil de estas importaciones: los bienes de consumo final —y no los insumos productivos— son los que lideran el crecimiento. En el mismo período, las importaciones de bienes intermedios cayeron un 18,3%, mientras que las de bienes de consumo crecieron un 32,3% respecto a 2023 y un 73,5% en comparación con 2024.
¿Qué productos reemplazan lo que antes se fabricaba en el país?
El listado es elocuente:
-
Electrodomésticos, baterías y lámparas (+355% vs 2024)
-
Motos y bicicletas (+149%)
-
Alimentos (+85%)
-
Prendas de vestir (+89%)
-
Productos de cuero (+68%)
Entre los alimentos, el dato es escandaloso: fideos, carnes, aceites y panificados que antes se producían en Argentina ahora llegan de Brasil, Paraguay, Chile, Albania, China y hasta Israel. Por ejemplo:
-
Fideos y pastas (+342% vs 2024)
-
Carnes porcinas y vacunas (+660%)
-
Aceites y grasas (+129%)
-
Productos de panadería (+107%)
¿Nada de esto se puede producir en Argentina? La pregunta golpea más fuerte al ver la respuesta del oficialismo. El director del BCRA, Federico Furiase, intentó justificar el modelo: “El déficit de cuenta corriente es por la compra de bienes de capital que mejorarán la productividad”. Sin embargo, los datos lo desmienten.
La formación bruta de capital fijo muestra que, en el primer trimestre de 2025, las maquinarias importadas crecieron un 27,5%, pero la producción nacional de maquinaria cayó 19,8%. Es decir, se importan bienes de capital porque ya no se fabrican acá.
Una industria devastada
El golpe es profundo. Entre noviembre de 2023 y abril de 2025, se perdieron 30.163 empleos industriales y cerraron 1.510 empresas. Sin financiamiento, sin reglas claras, sin respaldo estatal, el sector productivo enfrenta un modelo de apertura sin red, donde la competencia no es justa, sino desigual.
El eterno debate entre proteccionismo y apertura vuelve a encenderse, pero la evidencia muestra que romper todo sin construir nada no es política económica, es ajuste salvaje. Planificar el desarrollo requiere estrategia, no slogans.
Te puede interesar
Lo más visto



Gustavo Maglio: “La Matanza necesita una renovación real: no más extremos”
Actualidad 2025-08-27 15:12:00
