Marcha Nacional del Calzado: empresarios preparan una masiva protesta contra las políticas de Milei
Política gremial Sábado 12 de Septiembre de 2026
La industria del calzado atraviesa una profunda crisis y un grupo de empresarios y fabricantes prepara una movilización nacional para expresar su rechazo a las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei. La protesta tendría como fecha tentativa el próximo 22 de octubre y ya reúne la adhesión de más de 280 productores de distintos puntos del país.
La convocatoria surge en un contexto de caída del consumo, dificultades para sostener los costos de producción y creciente competencia de productos importados. Los organizadores anticiparon que buscan realizar una movilización masiva y que todavía trabajan en la definición del lugar, con la posibilidad de concentrar en Plaza de Mayo.
“Ya no se puede soportar”: el reclamo de los fabricantes
Lito Albano, dueño de la fábrica y los locales de Luna Chiara, confirmó la organización de la protesta durante una entrevista con Mundo Gremial.
“Todavía estamos trabajando y conversando para definir el lugar, pero la movilización se va a realizar porque ya no se puede soportar”, sostuvo el empresario, quien señaló que el sector atraviesa una situación cada vez más compleja.
Albano explicó que las ventas registraron una fuerte caída y que los fabricantes nacionales intentan mantener sus precios pese al incremento de la competencia externa.
“Uno trata de mantener los precios porque lo que viene de afuera llega altamente subsidiado. La ganancia es mínima y no alcanza para pagar los gastos de un local o de una fábrica: alquileres, sueldos, servicios e impuestos. Es imposible competir de esta manera”, afirmó.
El empresario recordó que ya se realizaron dos manifestaciones previas en el denominado corazón del calzado y adelantó que la próxima convocatoria buscará superar la magnitud de esas protestas.
Más de 8.000 empleos perdidos
De acuerdo con los datos difundidos por la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra), la actividad perdió más de 8.000 puestos de trabajo desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.
El deterioro del sector también se reflejó en el cierre de establecimientos industriales. Entre los casos mencionados se encuentran las plantas de Dass en Eldorado, Misiones, y las empresas Coopershoes y Will Der, en Las Flores, provincia de Buenos Aires.
Estos cierres se suman a las dificultades que atraviesan numerosas fábricas para sostener sus niveles de producción y conservar los puestos laborales.
El complejo textil, cuero y calzado también registra retrocesos
Un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) expuso la evolución del conjunto integrado por los sectores textil, confección, cuero y calzado.
Según el relevamiento, en mayo se contabilizaron 93.952 puestos de trabajo formales en estas actividades. La cifra representó una pérdida de 1.229 empleos respecto de abril y una disminución de 16.244 puestos en comparación con el mismo mes del año anterior.
El dato refleja el impacto que la caída de la actividad industrial y del consumo tiene sobre un entramado productivo que concentra miles de empleos formales en todo el país.
Un pedido directo al Gobierno nacional
Frente a este escenario, Albano reclamó al presidente Javier Milei y al ministro de Economía, Luis Caputo, la adopción de medidas para sostener la producción nacional y proteger el empleo industrial.
“Al Gobierno le pedimos que piense en el sector industrial del país, que es el que genera trabajo. La clase media está desapareciendo: la clase media ya es pobre y los pobres están pasando a ser indigentes”, expresó.
El empresario también cuestionó el impacto de las medidas económicas sobre los sectores que respaldaron al oficialismo en las últimas elecciones.
“Mucha gente de la clase media y de la clase trabajadora lo votó. Hoy son esas mismas personas las que están padeciendo las consecuencias de este modelo”, afirmó.
Una protesta que busca visibilizar la crisis
Con una adhesión que ya supera los 280 productores, la marcha del calzado se perfila como una nueva expresión del malestar empresarial frente a las dificultades que atraviesa la industria nacional.
Mientras se define el lugar de la convocatoria, los fabricantes buscan ampliar la participación y llevar sus reclamos a la agenda pública: más producción, condiciones de competencia que permitan sostener las fábricas y medidas que eviten la destrucción de puestos de trabajo.















