El cosecretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Jorge Sola, destacó el alto nivel de acatamiento al paro nacional y cuestionó con dureza el proyecto de Reforma Laboral que debate el Congreso. Según afirmó, la iniciativa forma parte de un modelo económico que “no tiene al trabajador en el centro de la escena”.
“En los grandes centros urbanos el acatamiento es importantísimo producto del alineamiento que tomaron todas las actividades que están en la CGT”, sostuvo en declaraciones radiales. El dirigente remarcó especialmente la adhesión de los gremios del transporte, a los que definió como un “nexo importante” para el funcionamiento de otras actividades, lo que amplifica el impacto de la medida.
“Unidad de concepción”
Sola señaló que una huelga de esta magnitud implica una articulación compleja y una responsabilidad institucional significativa. “Esa adhesión significa un apoyo y una unidad de concepción en el país que no es tarea sencilla para una medida del tamaño y la responsabilidad que tiene”, explicó.
Frente a los reclamos de sectores que proponen avanzar hacia un paro por tiempo indeterminado, el dirigente evitó anticipar escenarios, pero reafirmó que la CGT actúa en defensa de los intereses laborales más allá de cualquier posicionamiento partidario. “La CGT representa tanto a quienes votaron al actual Gobierno como a quienes no. Nuestra responsabilidad no tiene que ver con la ideología sino con las necesidades que tienen los trabajadores”, afirmó.
Críticas al rumbo económico
El cosecretario recordó que la central obrera viene reclamando instancias de diálogo desde hace dos años. “Hemos hecho 12 movilizaciones y este es el cuarto paro nacional. No vamos a dejar de expresarnos para decir que este proyecto económico no tiene al trabajador en el centro de escena”, señaló.
En ese sentido, cuestionó la concepción que, a su entender, subyace en la reforma. “Entienden al trabajador como una pieza desechable de un engranaje. Por eso el banco de horas, por eso jornadas de hasta doce horas. Se olvidan de su vida familiar, y si te enfermás, vas a cobrar menos”, advirtió.
“La punta del iceberg”
Para Sola, el artículo vinculado a las licencias laborales —que generó fuerte controversia en el debate parlamentario— es apenas “la punta del iceberg de la gran cantidad de barbaridades que tiene la reforma”. A su juicio, el proyecto avanza en mecanismos que flexibilizan las condiciones laborales y debilitan derechos adquiridos.
También cuestionó que la iniciativa sea presentada como una “modernización” sin incorporar debates estructurales sobre robótica, inteligencia artificial o nuevas plataformas de trabajo. “Estamos bastante lejos de una modernización”, afirmó.
Respuesta a las críticas
Consultado sobre quienes señalan que la CGT no impulsó paros durante la gestión anterior, Sola respondió que la central “no se embandera con ningún espacio político”. Reconoció que el gobierno previo se acercaba más a la idea de país que defendía la organización, pero admitió que “no funcionó como debiera ser” y recordó el impacto extraordinario de la pandemia.
Finalmente, planteó que la Argentina necesita “actores sociales serios”, tanto del ámbito sindical como empresarial, y advirtió que muchos sectores “no están a la altura de las circunstancias”.
En un contexto de fuerte tensión política y social, la CGT ratificó así su posicionamiento frente a una reforma que, según sus dirigentes, redefine de manera profunda las reglas del mercado de trabajo.














