La CGT llevará sus denuncias contra la reforma laboral a la OIT mientras crece la presión interna por otro paro general
Política gremial Viernes 29 de Mayo de 2026
La Confederación General del Trabajo buscará internacionalizar su disputa con el gobierno de Javier Milei durante la próxima conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se realizará entre el 1° y el 12 de junio en Ginebra. Allí, la central obrera presentará denuncias vinculadas a la reforma laboral, restricciones al derecho de huelga y conflictos sindicales abiertos en distintos sectores.
La delegación sindical estará integrada por referentes de distintos gremios y tendrá un rol destacado Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT y titular de la UOCRA, quien fue designado vicepresidente de la conferencia en representación del sector trabajador.
Desde la conducción cegetista señalaron que el objetivo principal será visibilizar ante organismos internacionales el impacto de las políticas laborales impulsadas por el Ejecutivo argentino. Aunque reconocen que las presentaciones no tendrán efectos directos sobre la legislación vigente, consideran que permitirán amplificar el conflicto fuera del país y generar presión política internacional.
Además de las críticas a la reforma laboral, la CGT llevará reclamos específicos relacionados con sanciones y conflictos sindicales recientes. Entre ellos figura una presentación impulsada por Sebastián Maturano, referente de La Fraternidad, por las multas aplicadas al gremio ferroviario tras el último paro nacional.
También se prevé que sindicatos aeronáuticos expongan denuncias por presuntas limitaciones al derecho de huelga y situaciones que consideran persecución sindical. A esto podría sumarse un planteo vinculado al conflicto interno de la seccional Zárate-Campana de la Unión Obrera Metalúrgica, luego de la anulación judicial de las elecciones sindicales en esa regional.
Mientras la conducción prepara el desembarco en Ginebra, puertas adentro de la CGT crece la presión de los sectores más combativos para profundizar el enfrentamiento con el Gobierno y avanzar hacia una nueva medida de fuerza nacional.
Uno de los dirigentes que volvió a reclamar mayor confrontación fue Pablo Moyano, quien cuestionó la estrategia de negociación política y judicial desplegada hasta ahora contra la reforma laboral. El referente camionero sostuvo que “solo queda la calle” y pidió sostener un plan de lucha con nuevas movilizaciones y otro paro general.
La discusión interna refleja la tensión que atraviesa hoy a la central obrera entre los sectores dialoguistas y aquellos que impulsan una postura más dura frente al Gobierno. Mientras algunos dirigentes priorizan la vía judicial, parlamentaria e internacional, otros consideran que el conflicto debe trasladarse nuevamente al terreno de la movilización callejera.
Por el momento, la CGT evitó definir nuevas medidas de fuerza y postergó cualquier decisión hasta después de la conferencia de la OIT. La mayoría de los dirigentes comenzará a viajar a Europa en los próximos días y la conducción sindical entiende que cualquier debate sobre un eventual cuarto paro general recién se retomará a mediados de junio.
Así, el sindicalismo argentino llega a la cita internacional en medio de un doble escenario: la búsqueda de respaldo externo frente a las reformas impulsadas por el oficialismo y una creciente presión interna para endurecer el plan de lucha contra el Gobierno nacional.














