El abogado platense Leonardo Belastegui volvió a poner el foco en la problemática de la inseguridad en la capital bonaerense y cuestionó la falta de una política integral por parte de la provincia de Buenos Aires para prevenir el delito.
Belastegui, quien aseguró haber sido víctima de reiterados hechos delictivos, planteó que el primer paso para abordar la problemática es “la voluntad real de resolverla”. En ese sentido, advirtió que, mientras no exista una decisión política firme, el delito “termina funcionando como un negocio”, aunque evitó señalar responsables directos y aclaró que existen tanto hechos aleatorios como otros que podrían prevenirse.
“El problema no es solo el robo, sino el delito en general. Hay situaciones que se pueden evitar si hay una estrategia clara de prevención, pero hoy no se observa esa voluntad en la provincia”, sostuvo.
Falta de planificación y prevención
El letrado remarcó la ausencia de herramientas clave para combatir la inseguridad, como un “mapa del delito” que permita identificar zonas críticas y actuar en consecuencia. En ese marco, recordó iniciativas impulsadas en el pasado por el ex dirigente Francisco de Narváez, quien proponía un análisis detallado de los puntos con mayor concentración de hechos delictivos.
“Si en una cuadra se registran dos robos por semana, debería haber una intervención inmediata para prevenir nuevos hechos. Sin embargo, eso no sucede”, afirmó.
Además, cuestionó la falta de estrategias proactivas por parte de las fuerzas de seguridad, como operativos encubiertos o acciones preventivas que permitan anticiparse al delito antes de que ocurra.
Comisarías sin recursos y patrulleros fuera de servicio
Belastegui también apuntó contra las condiciones operativas de la policía bonaerense, al señalar que las comisarías no cuentan con los recursos necesarios para cumplir su función.
Según explicó, las dependencias manejan presupuestos mínimos —“cajas chicas de muy bajo valor”— que resultan insuficientes para gastos básicos como combustible o mantenimiento de móviles.
En ese sentido, detalló una situación que, según dijo, se repite en toda la provincia: “Cuando un patrullero se rompe, el seguro no le reintegra el dinero a la comisaría sino a la Provincia, y esos fondos no vuelven rápidamente. Por eso se ven móviles desmantelados o fuera de servicio”.
Críticas a la conducción policial
Por último, el abogado aclaró que las responsabilidades no recaen exclusivamente en los agentes de base, sino en los niveles superiores de conducción. “No es una cuestión del policía que está en la calle, sino de una estructura más amplia que define cómo se combate —o no— el delito”, concluyó.
Las declaraciones vuelven a encender el debate sobre la seguridad en La Plata y la necesidad de políticas públicas sostenidas que aborden una de las principales preocupaciones de los bonaerenses.