Granja Tres Arroyos: 480 trabajadores despedidos exigen el pago de indemnizaciones y salarios adeudados
Afiliados Viernes 30 de Octubre de 2026
La crisis de Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo de conflicto en Entre Ríos. Un grupo de los 480 trabajadores despedidos de la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, se movilizó frente al Monumento a Urquiza para reclamar el pago de sus indemnizaciones y de salarios que, según denunciaron, la empresa mantiene pendientes desde hace varios meses.
Los trabajadores atraviesan una situación de profunda incertidumbre luego del cierre de la planta y aseguran que todavía no recibieron respuestas concretas sobre sus reclamos. A las indemnizaciones se suma una deuda de cuatro quincenas correspondientes a jornadas que ya fueron trabajadas, lo que agravó las dificultades económicas de las familias afectadas.
«La situación es angustiante, desesperante», expresó Eduardo, uno de los trabajadores que participó de la movilización, en declaraciones consignadas por Elonce.
Denuncian irregularidades en los pagos y falta de respuestas
Además de los salarios y las indemnizaciones, los exempleados señalaron que existen otras obligaciones pendientes por parte de la compañía, entre ellas las cuotas alimentarias que debían ser retenidas de los haberes y depositadas a sus destinatarios.
Cristian, otro de los despedidos, denunció irregularidades en los registros oficiales vinculados con las indemnizaciones. Según relató, en el sistema figura una presentación por un monto de 26 millones de pesos, pero aseguró que ese dinero no se encuentra acreditado en su cuenta bancaria.
También manifestó que tuvo inconvenientes para cobrar las asignaciones familiares, ingresos que resultaban fundamentales para sostener los gastos cotidianos de su hogar.
Los testimonios reflejan el impacto que el cierre de la planta tiene sobre los trabajadores, que quedaron sin empleo y, al mismo tiempo, enfrentan dificultades para acceder a los recursos que les corresponden por ley.
Una crisis empresarial con fuerte impacto laboral
El conflicto de Concepción del Uruguay se inscribe en la profunda crisis financiera y productiva que atraviesa Granja Tres Arroyos, una de las principales compañías avícolas del país.
De acuerdo con los datos mencionados en la información judicial del caso, la firma acumula una deuda laboral de aproximadamente $62.400 millones y atraviesa un concurso preventivo con un pasivo total superior a los $536.000 millones.
El cierre de la planta La China dejó a 480 trabajadores sin sus puestos de trabajo y se sumó a los 1.250 despidos registrados anteriormente en establecimientos de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar, en la provincia de Buenos Aires.
De esta manera, el deterioro de la empresa continúa trasladando sus consecuencias al mundo del trabajo, con cientos de familias afectadas y obligaciones laborales que todavía esperan una resolución.
Reclaman mayor intervención sindical y advierten que no permitirán volver a faenar
Durante la protesta, los trabajadores también cuestionaron la falta de acompañamiento de la organización sindical y reclamaron una participación más activa en las gestiones para conseguir respuestas de la empresa.
«Solicitamos un mayor acompañamiento del sindicato», sostuvo Eduardo, al plantear la necesidad de que la representación gremial intervenga para destrabar el conflicto.
Ante la ausencia de propuestas de reincorporación y la falta de certezas sobre el pago de las indemnizaciones, los despedidos resolvieron concentrar sus reclamos en el cumplimiento de las obligaciones salariales y laborales pendientes.
En ese contexto, ratificaron que continuarán con las medidas de fuerza y lanzaron una advertencia sobre cualquier intento de reactivar la producción sin resolver previamente las deudas.
«Hasta que no se pague lo que corresponde, más las quincenas adeudadas, no vamos a permitir que se vuelva a faenar», sostuvo Cristian.
El conflicto en Granja Tres Arroyos vuelve a poner en evidencia el costo social de la crisis empresarial: 480 trabajadores que perdieron sus empleos y que ahora deben organizarse para reclamar el cobro de salarios e indemnizaciones. Mientras no aparezcan respuestas concretas, la continuidad de las medidas de protesta mantiene abierto un escenario de tensión en una de las principales actividades productivas de Concepción del Uruguay.















