En medio de suspensiones y caída de la producción, Georgalos admite que ya elabora parte de sus caramelos en China
Política gremial Martes 17 de Marzo de 2026
La crisis productiva que atraviesa la histórica empresa de golosinas Georgalos sumó un nuevo capítulo luego de que su presidente, Miguel Zonnaras, confirmara que una de sus líneas de caramelos comenzó a fabricarse en China para luego ser importada y comercializada en el mercado argentino.
La revelación se produce en un contexto complejo para la planta que la compañía posee en Victoria, donde rige un esquema de suspensiones rotativas que mantiene en alerta a los trabajadores y a su representación sindical.
Según explicó el empresario durante una entrevista en el podcast La Fábrica, la decisión responde a criterios de competitividad y rentabilidad dentro del negocio alimenticio. Allí detalló que la línea de caramelos masticables Flynn Paff ya se produce en territorio asiático y posteriormente se importa para su venta en Argentina.
Zonnaras argumentó que, en la industria alimenticia global, las materias primas ya no representan una ventaja diferencial para los países productores, ya que se comercializan como commodities con precios similares en todo el mundo. En ese sentido, sostuvo que el costo de los insumos para fabricar golosinas en Argentina es prácticamente el mismo que en otras economías.
El titular de la firma también señaló que la tecnología utilizada en la producción alimenticia se ha estandarizado a nivel internacional, lo que reduce las diferencias entre fabricantes. De acuerdo con su visión, la competitividad entre países termina dependiendo de otros factores, como la infraestructura, la logística o el nivel de intervención estatal en la economía.
Las declaraciones se conocieron mientras la empresa atraviesa una delicada situación productiva. De acuerdo con datos presentados por la propia compañía en el marco de un expediente laboral, la firma registró una caída del 29% en el volumen de producción y mantiene cerca de un 55% de su capacidad instalada sin utilizar.
En ese escenario, la empresa acordó con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) un esquema de suspensiones rotativas que alcanza a unos 80 operarios cada quince días y que, con el correr de las semanas, termina involucrando a toda la plantilla.
La situación genera fuerte preocupación entre los trabajadores, que ven con inquietud el traslado de parte de la producción al exterior en medio de un escenario de caída de la actividad en la planta local.
Desde la representación gremial remarcaron que el objetivo principal es preservar los puestos de trabajo. En esa línea, el dirigente sindical Escalante recordó que existe un compromiso firmado con la empresa que impide aplicar despidos bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo hasta noviembre de este año.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto y la tensión continúa dentro de la planta, donde la combinación de suspensiones, caída en las ventas y traslado de producción al exterior profundiza la incertidumbre sobre el futuro laboral de los trabajadores.














