El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que durante abril la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó un 1,1%, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) registró una suba del 2,5% respecto de marzo.
Con estos incrementos, una familia tipo de cinco integrantes necesitó ingresos por más de $1,54 millones para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
Según los datos oficiales, la variación acumulada de la Canasta Básica Alimentaria en lo que va de 2026 alcanzó el 12,8%, mientras que la suba interanual llegó al 32,4%.
Por su parte, la Canasta Básica Total acumuló un incremento del 12,3% en el año y también registró una variación interanual del 32,4%.
La CBA determina el umbral de indigencia, ya que mide exclusivamente el costo de los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos nutricionales mínimos. En abril, ese valor se ubicó en $215.228 para un adulto equivalente.
En tanto, la CBT incorpora además gastos no alimentarios como transporte, servicios, salud, educación e indumentaria, y estableció la línea de pobreza en $475.653 para un adulto.
El informe del INDEC detalló distintos escenarios familiares. En el caso de un hogar compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61 años, se necesitaron $529.460 para cubrir la canasta alimentaria y $1.170.106 para superar la línea de pobreza.
Para una familia integrada por un hombre de 35 años, una mujer de 31 y dos hijos de 6 y 8 años, la CBA ascendió a $665.053 y la CBT alcanzó los $1.469.786.
El valor más alto informado correspondió a un hogar conformado por dos adultos de 30 años y tres hijos de 1, 3 y 5 años, que necesitó ingresos por $699.490 para cubrir la alimentación básica y $1.545.872 para no caer en la pobreza.
Desde el organismo estadístico explicaron que la Canasta Básica Alimentaria se calcula en función de los requerimientos kilocalóricos y proteicos mínimos necesarios para un varón adulto de entre 30 y 60 años con actividad moderada, considerado como “adulto equivalente”.
A partir de allí, el valor se adapta según la composición de cada hogar y los hábitos de consumo relevados en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares.
En el caso de la Canasta Básica Total, el cálculo amplía el costo alimentario incorporando bienes y servicios no alimentarios mediante la aplicación del denominado coeficiente de Engel, que relaciona el gasto en alimentos con el gasto total de los hogares.