La brecha educativa impacta en el empleo: escasean graduados terciarios y el secundario ya no alcanza
Actualidad Miércoles 6 de Mayo de 2026
Un nuevo informe basado en datos del INDEC y la OCDE confirma una tendencia preocupante en el mercado laboral argentino: el nivel educativo se consolida como un factor determinante para acceder al empleo, mientras crece la escasez de trabajadores con formación terciaria.
Según el relevamiento del Centro de Estudios de la Educación Argentina, dirigido por Alieto Guadagni, el sistema educativo no logra generar suficientes graduados en niveles superiores, en un contexto donde las empresas elevan sus requisitos de contratación.
El terciario, cada vez más clave
El dato es contundente: entre quienes buscan trabajo con formación terciaria, solo 1 de cada 10 no consigue empleo. En contraste, más del 50% de los desocupados tiene como máximo el secundario completo.
“El nivel terciario se está transformando en el piso de acceso para muchas empresas modernas”, advirtió Guadagni, al describir un cambio estructural en las demandas del mercado laboral.
Baja graduación y alta deserción
Las cifras educativas muestran un cuello de botella:
- Solo el 24% de los estudiantes completa estudios terciarios
- El 44% finaliza el secundario
- El 32% no logra terminar ese nivel
A esto se suma un dato crítico: el 24% de los jóvenes en Argentina no estudia ni trabaja, el grupo conocido como “Ni-Ni”.
Argentina, rezagada a nivel internacional
En la comparación global, el país se ubica entre los de menor proporción de población con estudios terciarios completos. Ocupa el puesto 38 entre 46 países analizados por la OCDE, con menos del 20% de jóvenes que alcanzan ese nivel.
En el otro extremo, países como Canadá, Irlanda y Corea superan ampliamente el 50% de población con educación superior.
El análisis del especialista Francisco Boero refuerza el contraste: mientras algunas economías avanzadas alcanzan tasas de empleo superiores al 90% entre quienes tienen formación terciaria, Argentina se ubica en torno al 88%, por encima del promedio pero con una base educativa más limitada.
El secundario ya no garantiza empleo
Los datos también evidencian un cambio profundo: el nivel secundario completo, que históricamente funcionaba como puerta de entrada al trabajo formal, perdió esa capacidad.
Hoy sigue siendo el nivel educativo más extendido —especialmente entre adultos—, pero no asegura inserción laboral. En paralelo, la proporción de jóvenes con estudios universitarios completos incluso muestra retrocesos en los grupos más jóvenes.
Un desafío estructural
El cruce entre educación y empleo expone un problema de fondo: la economía demanda perfiles más calificados, pero el sistema educativo no logra acompañar ese ritmo.
La combinación de baja graduación, alta deserción y cambios en el mercado laboral configura una brecha creciente que impacta directamente en las oportunidades de inserción.
En este escenario, especialistas coinciden en que el desafío no solo pasa por ampliar el acceso a la educación superior, sino también por garantizar la permanencia y finalización de los estudios, en un contexto donde el conocimiento se vuelve cada vez más determinante para el desarrollo económico y social.














