Economistas advierten que la recuperación de la actividad muestra un comportamiento irregular y sin una tendencia firme
Política gremial Domingo 5 de Julio de 2026
Aunque la economía argentina continúa exhibiendo indicadores positivos en comparación con el año pasado, distintos análisis privados coinciden en que la recuperación atraviesa una etapa de marcada volatilidad. Los especialistas describen un escenario de avances y retrocesos sucesivos, donde la actividad no logra consolidar una trayectoria de crecimiento sostenido.
Un informe de la consultora Analytica estimó que durante mayo la actividad económica registró una mejora mensual del 0,3%, luego de la caída observada en abril. Sin embargo, el estudio remarca que el repunte no alcanza para confirmar una aceleración estable y señala que el comportamiento de la economía durante 2026 se asemeja a un “serrucho”, con meses de expansión seguidos por retrocesos.
La consultora elaboró su diagnóstico a partir de su Índice Líder de Actividad (ILA), una herramienta que busca anticipar la evolución del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publica el INDEC. Según el relevamiento, la recuperación sigue dependiendo de sectores puntuales y no logra extenderse de manera homogénea al conjunto de la economía.
Entre los rubros que impulsaron la mejora de mayo se destacaron algunas ramas industriales, especialmente la producción de acero y manufacturas vinculadas a la actividad metalúrgica. También mostraron crecimiento la elaboración de aceites, la fabricación de vehículos y la producción de gas.
El agro volvió a posicionarse entre los principales motores de la economía. La mejora en la cosecha de soja, favorecida por mejores condiciones climáticas tras las lluvias que afectaron abril, permitió una recuperación de la actividad agropecuaria y de la molienda de granos destinada a la exportación.
La construcción también exhibió algunos signos de recuperación. Tanto el consumo de cemento como los indicadores vinculados a materiales para obras mostraron mejoras mensuales, aunque los especialistas advierten que gran parte de ese avance responde a la recuperación posterior a la caída registrada el mes anterior.
No obstante, varios indicadores continúan reflejando debilidad en el mercado interno. Las ventas de automóviles mostraron retrocesos, el financiamiento al sector privado permaneció prácticamente estancado y la recaudación vinculada al IVA evidenció una caída respecto de abril. A su vez, las importaciones de bienes disminuyeron, un dato que algunos analistas interpretan como una señal de menor demanda doméstica.
La heterogeneidad entre sectores aparece como una de las principales características del actual ciclo económico. Mientras actividades ligadas a la exportación, los recursos naturales y el agro mantienen un desempeño favorable, otros segmentos vinculados al consumo interno, la industria manufacturera y el comercio muestran dificultades para sostener la recuperación.
El diagnóstico coincide con otras mediciones privadas. Un informe del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella detectó un crecimiento prácticamente nulo durante mayo y advirtió sobre una elevada probabilidad de desaceleración en los próximos meses. En la misma línea, el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) sostuvo que la economía ingresó en una fase de crecimiento más lento y con fuertes oscilaciones mensuales.
Los especialistas destacan que la salida de la recesión iniciada en 2024 permitió recuperar parte del terreno perdido, pero advierten que la economía aún no encuentra un motor capaz de impulsar de manera sostenida a todos los sectores productivos. En ese contexto, el desafío para los próximos meses será transformar los repuntes sectoriales en una expansión más amplia y estable que logre consolidar la recuperación del empleo, la producción y el consumo.














