Docentes universitarios: la FEDUN denunció una pérdida salarial del 23,8% desde el inicio del gobierno de Milei
Política gremial Lunes 31 de Agosto de 2026
Un informe elaborado por el CIICTI y la FEDUN advirtió que los salarios universitarios volvieron a perder frente a la inflación durante julio y acumulan un fuerte deterioro desde noviembre de 2023. Para recuperar el poder adquisitivo perdido, los ingresos deberían aumentar más del 31%.
La crisis salarial que atraviesa al sistema universitario volvió a quedar expuesta en un nuevo informe elaborado por el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI) junto con la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN).
El relevamiento mostró que los trabajadores universitarios sufrieron durante julio una nueva caída de su poder adquisitivo. Mientras los salarios permanecieron sin aumentos nominales, la inflación alcanzó el 2,1%, profundizando un deterioro que se extiende desde el comienzo de la actual gestión nacional.
De acuerdo con el informe, los salarios universitarios acumulan una pérdida real del 23,8% desde noviembre de 2023. En lo que va de 2026, el retroceso promedio llega al 2,8%.
El dato refleja la distancia cada vez mayor entre la evolución de los precios y la de los ingresos docentes y nodocentes. Para volver al poder de compra que tenían en noviembre de 2023, los salarios del sector deberían incrementarse en aproximadamente 31,2%.
Inflación y salarios: una brecha que sigue creciendo
El estudio comparó la evolución acumulada de precios y remuneraciones desde noviembre de 2023 hasta julio de 2026.
En ese período, la inflación llegó al 328,8%, mientras que los salarios universitarios aumentaron un 226,8%. La diferencia entre ambas variables alcanza así los 102 puntos porcentuales, una brecha que explica buena parte de la pérdida de poder adquisitivo denunciada por las organizaciones gremiales.
El informe también señala que, salvo durante junio de 2026, los trabajadores universitarios acumulan 21 meses de pérdida salarial real.
La situación adquiere una dimensión todavía mayor al observar la trayectoria histórica: según el relevamiento, los ingresos del sector se encuentran actualmente por debajo de los niveles registrados en 2002 y 42 puntos por debajo del máximo alcanzado en 2011.
El costo del ajuste sobre las universidades
El deterioro no se limita a los salarios individuales. El informe del CIICTI y la FEDUN también calculó el impacto que la política presupuestaria tiene sobre la masa salarial del sistema universitario.
Si se mantienen las actuales pautas de ejecución presupuestaria y las proyecciones inflacionarias para 2026, el estudio estima que durante tres años el ajuste sobre los trabajadores universitarios alcanzará los $4,57 billones a valores constantes de 2026, en comparación con la masa salarial correspondiente a 2023.
En paralelo, el presupuesto destinado a las universidades nacionales acumularía una caída real del 24,4% durante ese período.
Otro indicador utilizado por el relevamiento muestra la pérdida de peso de la inversión universitaria dentro de la economía nacional: el financiamiento del sistema pasaría de representar 0,712% del PBI en 2023 a 0,512% en 2026.
En términos acumulados, las universidades nacionales resignarían unos $5,44 billones, una cifra que el estudio compara con prácticamente un año completo de financiamiento del sistema.
El deterioro también alcanza a investigadores y becarios
La pérdida salarial atraviesa además a otros sectores de la comunidad científica y educativa.
Según el relevamiento, los investigadores de las carreras CIC-CPA y los becarios del CONICET acumulan retrocesos de hasta 40,5 puntos porcentuales en términos reales desde noviembre de 2023.
Para los trabajadores del empleo público, en tanto, la pérdida de poder adquisitivo durante el mismo período llega al 32,1%.
Los datos aparecen en un contexto de creciente tensión entre las organizaciones universitarias y el Gobierno nacional por la falta de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
Con los salarios nuevamente por debajo de la inflación y un fuerte recorte acumulado sobre el presupuesto, los gremios docentes y nodocentes sostienen que la discusión ya no pasa solamente por una recomposición salarial, sino por el futuro del financiamiento y el funcionamiento del sistema universitario nacional.















