BGH despidió a 24 trabajadores en Río Grande y la UOM alerta que otros 500 empleos podrían quedar comprometidos
Política gremial Jueves 6 de Agosto de 2026
La industria electrónica de Tierra del Fuego volvió a mostrar señales de deterioro luego de que la empresa BGH desvinculara a 24 trabajadores efectivos de su planta de Río Grande, apenas semanas después de haber retomado la producción tras un prolongado período de inactividad. La medida encendió la alarma en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que advierte que cientos de puestos de trabajo adicionales podrían verse afectados si no mejora la situación del sector.
Los despidos fueron comunicados mediante telegramas enviados a principios de agosto a empleados con contrato por tiempo indeterminado. Desde la empresa, la decisión fue explicada por un contexto marcado por la caída del consumo interno, un importante nivel de mercadería acumulada y una menor demanda que redujo el ritmo de producción.
Una reactivación que duró pocas semanas
La planta de Río Grande había retomado recientemente su actividad luego de casi tres meses sin producción, una reanudación que permitió reincorporar alrededor de 600 trabajadores para responder a necesidades puntuales de fabricación vinculadas a la demanda estacional.
Sin embargo, una vez finalizado ese proceso, el nivel de actividad volvió a desacelerarse. Según fuentes vinculadas al sector, el mercado interno no logró absorber la producción esperada y las líneas de ensamblado redujeron nuevamente su funcionamiento.
La UOM denuncia un escenario de creciente incertidumbre
Desde la seccional Río Grande de la UOM sostuvieron que las cesantías afectan a personal efectivo y expresaron preocupación por la continuidad laboral de los trabajadores con contratos temporarios, cuyos vínculos finalizarán en las próximas semanas.
El gremio considera que ese segmento concentra el mayor nivel de vulnerabilidad en el actual contexto y estima que más de 500 puestos de trabajo podrían quedar comprometidos en el corto plazo si continúa la retracción de la actividad industrial.
Como respuesta a los despidos, la organización sindical declaró el estado de alerta y movilización y comenzó a evaluar distintas medidas de acción gremial, entre ellas paros escalonados y eventuales interrupciones de la producción.
Además, la conducción de la UOM manifestó su rechazo a las desvinculaciones y sostuvo que, antes de avanzar con nuevos recortes de personal, deberían agotarse las instancias de negociación entre la empresa y los representantes de los trabajadores.
Importaciones, caída del consumo y capacidad ociosa
Desde el sindicato atribuyen la crisis del sector a una combinación de factores, entre ellos la disminución del consumo interno, el incremento de productos importados y la acumulación de stock en las plantas fabriles.
De acuerdo con la evaluación gremial, las ventas de productos como televisores, teléfonos celulares y equipos de aire acondicionado registran caídas superiores al 30% interanual, mientras que las fábricas de la provincia operan con una capacidad ociosa cercana al 40%.
Ese escenario mantiene bajo presión a uno de los principales complejos industriales de Tierra del Fuego y alimenta la incertidumbre sobre la evolución del empleo en los próximos meses, en un contexto donde empresarios y sindicatos observan con preocupación la continuidad de la actividad manufacturera en la provincia.














