Andrea López: “Hay una ruptura entre la representación gremial y los trabajadores estatales bonaerenses”
Política gremial Miércoles 19 de Agosto de 2026
La dirigente gremial, Andrea López, cuestionó con dureza la situación salarial de los trabajadores estatales bonaerenses y apuntó contra la conducción sindical por la falta de respuestas frente al deterioro de los ingresos, el endeudamiento y la pérdida de poder adquisitivo.
Durante una entrevista radial, López sostuvo que el salario promedio de los estatales bonaerenses no supera los $850.000, mientras que auxiliares docentes, profesionales y otros trabajadores públicos perciben ingresos todavía menores. “Nunca jamás nos había pasado esta situación de salario tan bajo”, afirmó.
La dirigente, que integra un espacio interno de disidencia dentro de UPCN, señaló que la crisis salarial se combina con el deterioro de la obra social, los copagos médicos y el crecimiento del pluriempleo entre trabajadores que necesitan generar ingresos adicionales para llegar a fin de mes.
Críticas a la conducción sindical
Uno de los ejes centrales de sus declaraciones fue el cuestionamiento al funcionamiento actual de la representación gremial.
López aseguró que delegados y trabajadores deben asistir a reuniones sindicales para pedir explicaciones sobre paritarias que llegan tarde, aumentos insuficientes y decisiones que, según planteó, terminan perjudicando las condiciones laborales.
“Hay una ruptura entre la representación de nuestros dirigentes gremiales y los afiliados y los trabajadores”, sostuvo.
En ese sentido, defendió la construcción de espacios internos de participación y reivindicó el papel de los delegados como representantes directos de sus compañeros.
“La representación gremial es un privilegio, no es un trabajo ni un pasatiempo”, afirmó.
Para López, quienes ocupan cargos gremiales deben mantener contacto permanente con los lugares de trabajo. Sin embargo, cuestionó que existan dirigentes que llevan décadas sin recorrer organismos públicos ni conocer de primera mano las condiciones en las que trabajan sus afiliados.
“Tenemos dirigentes que hace 40 años que no pisan un organismo”, afirmó, y consideró que esa distancia dificulta que las conducciones puedan interpretar las necesidades concretas de los trabajadores.
Salarios, paritarias y pérdida de poder adquisitivo
La dirigente también apuntó contra el último aumento salarial acordado para los estatales bonaerenses.
Según explicó, el incremento del 5% representa apenas unos pocos miles de pesos adicionales sobre los ingresos reales y no alcanza para compensar el aumento del costo de vida.
“Eso no es un aumento salarial”, cuestionó, al señalar que el incremento no alcanza siquiera para cubrir gastos básicos como alimentos o transporte.
También denunció que los trabajadores debían recibir una recategorización prevista por ley y que esa medida no se habría concretado, sin que los afiliados recibieran explicaciones claras sobre los motivos.
Para López, el problema no comenzó con la actual gestión. Recordó que los salarios estatales bonaerenses arrastran históricamente componentes precarizados y pagos no remunerativos, aunque destacó que durante determinados períodos las paritarias permitieron avanzar en el blanqueo salarial y en mejoras por encima de la inflación.
Según su análisis, desde la pandemia las negociaciones comenzaron a llegar tarde y los aumentos dejaron de recuperar efectivamente el poder adquisitivo.
“El gobernador también toma decisiones”
López reconoció el impacto que tienen las políticas del Gobierno nacional sobre las finanzas bonaerenses, pero sostuvo que la administración provincial también tiene responsabilidad en la definición de sus prioridades presupuestarias.
“Si ante la falta de dinero que no gira el Gobierno nacional, el gobernador decide que esa falta de dinero sea una apuesta por nuestro salario, es una decisión política”, planteó.
En ese marco, cuestionó que las dificultades fiscales sean utilizadas como explicación suficiente para justificar los bajos salarios.
La dirigente consideró que el deterioro de los ingresos estatales repercute además sobre toda la economía bonaerense, particularmente en ciudades con una fuerte presencia de empleados públicos.
Endeudamiento: “El mismo empleador que te paga un salario insuficiente te financia la deuda”
Otro de los puntos más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con el Banco Provincia.
López cuestionó que, frente al endeudamiento de los trabajadores estatales, se promuevan mecanismos para refinanciar las deudas mediante créditos, en lugar de mejorar los ingresos.
“Tenemos un empleador que nos paga un salario insuficiente y después nos refinancia, a través de su banco, la deuda que tengamos”, criticó.
Según describió, muchos trabajadores recurren a tarjetas de crédito y préstamos personales para afrontar gastos cotidianos, incluso para comprar alimentos.
También reclamó mejores condiciones para los empleados públicos bonaerenses en servicios financieros, créditos para vivienda y beneficios vinculados al transporte.
Obra social y copagos
La situación de IOMA también apareció entre sus principales cuestionamientos.
López denunció el impacto de los copagos que deben afrontar los afiliados y aseguró que pueden representar un gasto considerable frente a salarios que, en muchos casos, se encuentran por debajo del millón de pesos.
“Para un salario de $800.000 o $600.000 es mucho dinero”, afirmó.
A su entender, el deterioro salarial y el costo creciente de la atención médica generan una situación de fuerte vulnerabilidad para los trabajadores y sus familias.
“No discutimos la necesidad de los sindicatos”
Hacia el final de la entrevista, López hizo una diferenciación entre el sindicalismo como herramienta de representación y las conducciones gremiales actuales.
“No discutimos la necesidad de los sindicatos, todo lo contrario, creemos que esto hay que fortalecerlo”, sostuvo.
La discusión, explicó, pasa por determinar qué están haciendo actualmente las dirigencias sindicales y por qué, pese a la existencia de organizaciones con una extensa trayectoria, los trabajadores atraviesan una situación de deterioro salarial y laboral.
En ese sentido, reivindicó la necesidad de recuperar la presencia de los sindicatos en los lugares de trabajo y fortalecer la participación de delegados y afiliados.
“El delegado tiene que conocer la realidad de sus compañeros”, planteó.
Una interna que busca recuperar representación
Las declaraciones de Andrea López exponen una disputa que excede el reclamo salarial y pone el foco en el modelo de representación dentro del sindicalismo estatal bonaerense.
Desde el espacio que integra, la dirigente sostiene que existe una creciente distancia entre las conducciones gremiales y los trabajadores y que recuperar la participación desde las bases resulta indispensable para reconstruir la confianza.
El reclamo combina salarios insuficientes, endeudamiento, deterioro de la obra social, dificultades para acceder a prestaciones y cuestionamientos a la conducción sindical.
Para López, la discusión no pasa por abandonar las organizaciones gremiales, sino por recuperar su función principal: representar efectivamente a quienes todos los días sostienen el funcionamiento del Estado provincial.















