Directivos intermedios del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) encendieron una fuerte señal de alarma frente al plan de despidos masivos impulsado por el Gobierno nacional. Subgerentes, directores y jefes de departamento advirtieron que, de concretarse la desvinculación de más de 700 trabajadores —cerca de un tercio de la planta—, el organismo podría enfrentar una “situación de inviabilidad técnica, ética y operativa”.
La preocupación surge luego de que el presidente del INTI, Miguel Romero, confirmara internamente que el Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, solicitó una reestructuración profunda del organismo que incluye recortes significativos de personal.
En respuesta, los mandos jerárquicos difundieron un comunicado en el que expresaron su “rechazo categórico” a cualquier medida que implique despidos o una reorganización que afecte las capacidades centrales del instituto. “La defensa del INTI es la defensa del desarrollo productivo argentino”, resumieron.
Riesgo de desarticulación
Según el documento, el ajuste proyectado no representa una optimización del organismo, sino un proceso de desmantelamiento. Los directivos subrayaron que el INTI no es una estructura burocrática sino un pilar del sistema científico-tecnológico, cuyo valor principal radica en su personal altamente calificado.
En ese sentido, advirtieron que una reducción drástica de la planta implicaría la pérdida de capacidades críticas en áreas como metrología, certificación y asistencia tecnológica. “Sin técnicos y profesionales, los laboratorios y plantas piloto se convierten en infraestructuras vacías”, señalaron, y alertaron sobre el impacto directo en la soberanía tecnológica del país.
Impacto en la industria y la seguridad
El comunicado también pone el foco en las consecuencias para el entramado productivo. El INTI, remarcan, cumple un rol clave en la transferencia tecnológica hacia las PyMEs, por lo que una ola de despidos podría romper vínculos construidos durante décadas y debilitar la competitividad industrial.
A su vez, los mandos medios alertaron sobre riesgos en materia de salud y seguridad pública. Entre las funciones comprometidas mencionaron el control de materiales en contacto con alimentos, la verificación de productos de uso masivo y la validación de equipamiento crítico, incluidos dispositivos médicos. “Se incrementa el riesgo sanitario y se expone a la población a daños evitables”, advirtieron.
Tensión interna y advertencia política
En un pasaje de fuerte tono institucional, los firmantes señalaron que no están dispuestos a “gestionar el desmantelamiento” del organismo. Incluso, dejaron abierta la posibilidad de un quiebre en la conducción interna si avanzan las medidas, al considerar que su permanencia en los cargos perdería “sentido institucional y moral”.
La advertencia se dio en el marco de una jornada de protesta realizada el 30 de abril en la sede del INTI, en el cruce de General Paz y Constituyentes, en el partido bonaerense de San Martín.
Como cierre, el documento responsabiliza directamente a las autoridades por las consecuencias de un eventual recorte: “Cualquier escenario que derive en la paralización de servicios estratégicos o en la pérdida del patrimonio científico-tecnológico nacional será de exclusiva responsabilidad de quienes impulsen estas medidas”.