Se dispara la morosidad en los hogares: los créditos en problemas casi se cuadruplicaron en un año
Afiliados Domingo 22 de Marzo de 2026
El endeudamiento de las familias argentinas encendió una señal de alerta en el sistema financiero. Un informe reciente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reveló un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los hogares, con un salto abrupto en los niveles de morosidad durante el último año.
De acuerdo con los datos oficiales, la proporción de préstamos irregulares en el segmento de familias pasó del 2,67% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026. El salto implica que la mora prácticamente se cuadruplicó en apenas doce meses, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del costo de vida.
Sube la mora y se agrava el frente financiero
El informe también muestra que la morosidad total del crédito al sector privado alcanzó el 6,4% al inicio de 2026, con incrementos tanto en la comparación mensual como interanual. Si bien el deterioro es generalizado, el impacto es más fuerte en los préstamos destinados al consumo familiar, que registraron las mayores subas.
Dentro de este segmento, los préstamos personales lideran los niveles de incumplimiento, con una mora del 13,2%. Le siguen las deudas por tarjetas de crédito, con el 11%, mientras que los créditos prendarios alcanzan el 6,3% y los hipotecarios el 1,3%. Todos los rubros evidenciaron aumentos respecto de meses anteriores.
El fenómeno refleja las crecientes dificultades de los hogares para sostener sus compromisos financieros en un escenario de ingresos ajustados, donde el crédito se convirtió en una herramienta clave para mantener el consumo cotidiano.
Empresas también afectadas, pero con menor impacto
El deterioro no se limita a las familias. El financiamiento a empresas también mostró un aumento en la irregularidad, que pasó del 0,77% al 2,8% en un año. Sin embargo, el comportamiento es desigual: las grandes compañías mantienen niveles relativamente bajos de mora, mientras que las pequeñas y medianas empresas exhiben mayores dificultades, con tasas cercanas al 4% y picos superiores al 10% en algunos sectores.
Tarjetas, pago mínimo y nuevas deudas
Uno de los factores que explica el empeoramiento de la situación es el uso creciente del pago mínimo en tarjetas de crédito. Esta práctica permite sostener el consumo en el corto plazo, pero incrementa la carga de intereses y complica la cancelación de las deudas en el mediano plazo.
A esto se suma el avance del endeudamiento en billeteras virtuales y financieras no bancarias, donde los niveles de atraso ya rondan el 25%, según estimaciones del sector. Este segmento, menos regulado, se convirtió en una vía alternativa de financiamiento para muchos hogares, aunque con mayores riesgos.
Un escenario que preocupa
El aumento de la morosidad expone la fragilidad de la economía doméstica y plantea desafíos tanto para el sistema financiero como para la dinámica del consumo. Con ingresos que no logran recomponerse al ritmo de la inflación, el crédito aparece cada vez más como un recurso de subsistencia, pero también como una fuente de vulnerabilidad creciente.














