Se agrava la crisis de Granja Tres Arroyos: paralizan la planta Wade por falta de pago de salarios
Política gremial Miércoles 13 de Mayo de 2026
La crisis financiera de Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo de fuerte impacto laboral. Trabajadores de la planta Wade, una de las históricas instalaciones que pertenecieron a la ex Cresta Roja, paralizaron este martes las actividades en reclamo por atrasos salariales y por la incertidumbre creciente sobre el futuro operativo de la compañía.
La medida de fuerza afectó el funcionamiento total del establecimiento y volvió a exponer el delicado presente que atraviesa la principal avícola del país, golpeada por problemas de liquidez, caída en la producción y una deuda millonaria reflejada en cheques rechazados.
La planta Wade SA forma parte del entramado empresario que Granja Tres Arroyos consolidó tras absorber activos de Cresta Roja luego de la quiebra y el complejo proceso de rescate que marcó al sector avícola argentino durante la última década.
Según fuentes del sector, el conflicto salarial terminó de detonar una situación que venía deteriorándose desde hace meses. La compañía opera actualmente muy por debajo de sus niveles históricos y enfrenta crecientes dificultades para sostener tanto la producción como el cumplimiento de sus obligaciones financieras.
El impacto ya se observa también en la capacidad industrial del grupo. Mientras años atrás la empresa alcanzaba una faena cercana a los 700 mil pollos diarios, actualmente el volumen habría caído a alrededor de 200 mil aves por día, reflejando una fuerte pérdida de escala productiva.
En paralelo, la situación financiera continúa agravándose. De acuerdo con registros del Banco Central de la República Argentina, Wade SA acumula una deuda superior a los 6.000 millones de pesos vinculada a 615 cheques rechazados por falta de fondos.
La situación de la controlante tampoco ofrece señales de alivio. Granja Tres Arroyos registra una deuda por cheques rechazados que asciende a 29.300 millones de pesos, con un total de 1.813 documentos rechazados.
En el sector avícola crece la preocupación por el deterioro de una empresa considerada estratégica para la actividad alimenticia y exportadora del país. La combinación de caída de producción, conflictos laborales y problemas financieros profundiza la incertidumbre sobre el futuro de una de las firmas más emblemáticas de la industria avícola argentina.














