La empresa alimenticia Georgalos volvió a aplicar suspensiones y avanzó con una reducción salarial del 20%, profundizando la crisis que atraviesa desde el último trimestre de 2025.
La medida alcanza en esta nueva etapa a 20 trabajadores de la planta de Victoria, incluidos delegados sindicales y empleados con más de 30 años de antigüedad. Se trata de una segunda ronda de suspensiones, luego de que durante tres meses la totalidad de los 600 operarios hubiera sido afectada por un esquema similar.
Suspensiones bajo el artículo 223 bis
Las suspensiones se aplican bajo el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla acuerdos por fuerza mayor o falta o disminución de trabajo no imputable al empleador. Sin embargo, en la planta se realizaron asambleas para debatir la legalidad de la medida y el recorte salarial.
Desde la empresa argumentan que el problema central es el fuerte derrumbe en las ventas registrado a fines de 2025. En el sector, en cambio, apuntan al impacto de la apertura de importaciones, particularmente de golosinas y alimentos provenientes de Brasil.
Un contexto adverso para la industria
Georgalos, creadora de productos emblemáticos como el Mantecol, enfrenta un escenario complejo en un mercado donde distintos actores denuncian que la competencia importada está afectando a la producción local.
En las últimas semanas también cerró la histórica fábrica cordobesa de alfajores La Paila, mientras que otras firmas del sector alimenticio redujeron personal o vendieron activos ante la caída de ventas.
La preocupación no se limita a la alimentación. En el sector industrial también se registran dificultades en compañías como Pauny, fabricante de tractores, y en la empresa de neumáticos FATE, que recientemente cerró su planta.
Reclamos al gremio
En la planta de Victoria crece el malestar hacia el sindicato de la alimentación (STIA), al que algunos trabajadores le reclaman una intervención más firme frente a las suspensiones y el adelantamiento compulsivo de vacaciones, medidas que consideran un posible anticipo de un ajuste más profundo en la dotación de personal.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa para los trabajadores afectados, en un contexto de retracción del consumo y reconfiguración del mercado interno.














