Horas decisivas para el futuro de Algodonera Avellaneda y la continuidad de cientos de puestos de trabajo
Política gremial Lunes 18 de Mayo de 2026
La situación de Algodonera Avellaneda atraviesa horas determinantes en medio de negociaciones judiciales que definirán el futuro de la histórica empresa textil y de cientos de trabajadores del norte santafesino que permanecen en un escenario de fuerte incertidumbre laboral y salarial.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Textiles, Juan Carlos Bandeo, advirtió que el próximo jueves será una jornada clave, cuando se analice la nueva propuesta presentada por la compañía ante el Banco Nación, principal acreedor dentro del proceso concursal.
Según explicó el dirigente sindical, la falta de acuerdo podría derivar en una quiebra o en la apertura de un proceso de cramdown, mecanismo judicial de salvataje que busca evitar el cierre definitivo de la firma mediante la aparición de nuevos interesados en hacerse cargo de la empresa.
Mientras avanzan las negociaciones, la situación dentro de la planta continúa siendo crítica. Desde mediados de abril, Algodonera Avellaneda retomó parcialmente la actividad con apenas 75 operarios distribuidos en dos líneas de producción —Open End y convencional—, mientras entre 140 y 150 trabajadores continúan sin tareas ni ingresos regulares.
“Tuvimos una audiencia el 5 de mayo en la Secretaría de Trabajo donde reclamamos saber qué van a hacer con la gente que está afuera. Propusimos un sistema de rotación porque todos los compañeros saben manejar las máquinas y necesitan tener la posibilidad de trabajar y cobrar algo”, sostuvo Bandeo.
La preocupación central del gremio pasa por la situación económica de las familias afectadas. El sindicato denunció que la empresa mantiene deudas salariales correspondientes a diciembre y enero y que todavía no existe un esquema definido para cancelar los haberes pendientes de este año.
Además, los trabajadores reclaman la regularización de los aportes previsionales y sociales. Según detalló Bandeo, la firma aún no completó el pago del formulario 931, situación que impide que muchos empleados puedan acceder al cobro de asignaciones familiares.
“Pedimos que hagan los aportes para que, por lo menos, la gente que está afuera pueda cobrar las asignaciones por sus hijos. Hoy no están recibiendo ni siquiera eso”, señaló el dirigente.
En paralelo, el conflicto avanza en el plano judicial. El pasado 8 de mayo se realizó una audiencia informativa en el juzgado donde la empresa presentó una nueva propuesta de pago a sus acreedores, luego de que una oferta anterior fuera rechazada por el Banco Nación al considerarla insuficiente.
“El Banco Nación es el acreedor más grande y ya había rechazado una propuesta anterior por considerarla inaceptable. Ahora se presentó una nueva oferta que está siendo analizada. Este jueves es la reunión decisiva”, explicó Bandeo.
La definición adquiere mayor urgencia porque el viernes vence el período de exclusividad previsto dentro del concurso preventivo, una instancia clave para determinar el rumbo de la empresa. Si no se alcanza un acuerdo, la textil podría ingresar formalmente en quiebra o avanzar hacia un esquema de cramdown.
Para los trabajadores, el principal temor es la pérdida definitiva de los empleos en un contexto adverso para toda la industria textil nacional. Bandeo vinculó la crisis de la empresa con la caída del consumo interno, la apertura de importaciones y las dificultades de competitividad que atraviesa el sector.
“Muchos compañeros están haciendo changas, pero la mayoría tiene mucha antigüedad y no quiere perder sus años de trabajo. Estamos esperando que la industria nacional reaccione porque la competitividad nos está matando”, concluyó el dirigente sindical.














