El empleo industrial profundiza su caída y toca uno de los niveles más bajos de los últimos 20 años
Política gremial Sábado 16 de Mayo de 2026
Aunque el empleo registrado mostró una leve recuperación en febrero, el sector industrial continúa atravesando una fuerte crisis laboral y ya exhibe uno de los niveles de ocupación más bajos de las últimas dos décadas. La tendencia preocupa especialmente por la persistencia de despidos y el deterioro sostenido del empleo privado formal.
Los datos surgen de un informe elaborado por la Secretaría de Trabajo en base a registros del Sistema Integrado Previsional Argentino, que reveló que en febrero se generaron apenas 8.336 nuevos puestos asalariados registrados respecto de enero.
Sin embargo, el repunte estuvo explicado casi exclusivamente por el empleo estatal y el trabajo en casas particulares. De acuerdo con el relevamiento, 5.720 de los nuevos empleos correspondieron al sector público y otros 1.651 al régimen de personal doméstico.
En contraste, el sector privado apenas sumó 965 puestos de trabajo, equivalente a un crecimiento mensual de apenas 0,02%, un dato que especialistas consideran prácticamente insignificante desde el punto de vista estadístico.
El investigador del Instituto de Estudios y Formación de la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma, Luis Campos, advirtió que la industria y el comercio continúan mostrando señales de deterioro.
“A nivel sectorial continuó el retroceso del empleo en la industria y en el comercio, mientras crecieron algunos servicios vinculados a empresas y actividades culturales”, señaló el especialista, quien además remarcó que la pérdida de puestos fabriles ya alcanzó niveles comparables únicamente con la crisis de 2019 y el período de pandemia.
Según el análisis, la caída del empleo industrial se volvió prácticamente generalizada y ya impacta incluso en ramas que hasta hace pocos meses resistían el ajuste, como la producción de alimentos.
El informe también revela que desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada se perdieron 290.059 puestos asalariados formales, de los cuales más del 70% correspondieron al sector privado.
En paralelo, el número de trabajadores inscriptos como monotributistas creció en 172.624 personas, un fenómeno que distintos especialistas interpretan como parte del avance de la precarización laboral y la sustitución de empleo asalariado por modalidades más inestables.
A este escenario se suma el deterioro salarial. El mismo reporte indica que los salarios pactados en paritarias registraron en marzo su tercer retroceso consecutivo frente a la inflación, profundizando la pérdida de poder adquisitivo en amplios sectores de trabajadores registrados.
La combinación de caída industrial, pérdida de empleo formal y deterioro salarial configura uno de los cuadros laborales más complejos de los últimos años, en medio de un contexto económico marcado por la desaceleración del consumo y la retracción de la actividad productiva.














