Del “Cristina debe ser reelecta” al frente con libertarios: el increíble volantazo político de Diego Garciarena
Actualidad Jueves 7 de Mayo de 2026
La política argentina suele regalar piruetas ideológicas difíciles de explicar. Pero el caso de Diego Garciarena parece decidido a competir en una categoría aparte.
Hace algunos años, cuando ocupaba una banca como concejal dentro del Frente para la Victoria, Garciarena defendía públicamente el proyecto kirchnerista y pedía la reelección de Cristina Fernández de Kirchner. “Tenemos primero un objetivo común que es que Cristina sea reelecta y que el proyecto nacional continúe gobernando la Argentina cuatro años más”, afirmaba convencido.
No era una frase aislada ni un apoyo circunstancial. Su recorrido político lo ubicó de lleno dentro del denominado “Radicalismo K”, alineado con el kirchnerismo y respaldado políticamente por figuras como Gabriel Mariotto. Incluso fue candidato dentro del Frente para la Victoria y encabezó espacios identificados con el oficialismo de entonces.
Pero el tiempo pasó. Y la brújula política también.
Hoy, convertido en diputado bonaerense dentro de la UCR-Cambio Federal, Garciarena impulsa abiertamente un “frente anti kirchnerista” y asegura estar dispuesto a compartir armado político con libertarios, sectores del PRO y cualquier espacio que tenga como objetivo enfrentar al peronismo bonaerense.
“A todos los que se quieran sumar en un frente anti kirchnerista, a todos”, sostuvo recientemente, dejando en claro que las viejas banderas quedaron archivadas junto a los discursos de campaña de otra época.
El contraste es tan brutal como incómodo: quien antes militaba la continuidad del modelo K, ahora habla de decadencia bonaerense y responsabiliza al peronismo por el estado de la provincia. El mismo dirigente que defendía el “proyecto nacional y popular” hoy asegura que Buenos Aires está destruida por décadas de gobiernos peronistas.
La pregunta inevitable es simple: ¿qué cambió realmente? ¿La provincia, las convicciones o la conveniencia política?
Porque mientras Garciarena habla de coherencia partidaria y estrategia electoral, muchos recuerdan que pasó del kirchnerismo duro al armado opositor sin escalas ni demasiadas explicaciones públicas. Del “Cristina reelecta” al acuerdo con libertarios. Del Frente para la Victoria al antikirchnerismo militante.
En la política bonaerense abundan los pases de camiseta. Pero algunos dejan la sensación de que las ideas duran menos que una campaña electoral.














