Caución: el empuje privado y la energía reconfiguran el crecimiento del ramo
Actualidad Martes 3 de Febrero de 2026
El seguro de caución atraviesa una etapa de reordenamiento y expansión selectiva. Tras cerrar el ejercicio 2024-2025 con una producción cercana a los $210 mil millones —equivalente al 1,09% de la facturación total del mercado asegurador— el ramo logró resultados técnicos positivos y comenzó a dejar atrás su histórica dependencia de la obra pública. La inversión privada, especialmente vinculada a la energía, la minería, el agro y el petróleo, aparece hoy como el principal motor de crecimiento, en un escenario que combina prudencia con expectativas favorables de cara a 2026.
Según datos del sector, la caución alcanzó márgenes técnicos del 17,56% sobre primas netas devengadas. Si bien persisten obstáculos estructurales —como la baja cultura aseguradora, la informalidad económica y ciertas indefiniciones regulatorias— las compañías coinciden en que el cambio de ciclo ya está en marcha, con un mercado más enfocado en proyectos con flujos genuinos y menor exposición al riesgo estatal.
Un inicio de ejercicio con señales mixtas, pero tendencia positiva
Para Matías López Ricciardi, coordinador de Suscripción de Fianzas y Crédito, el actual ejercicio comenzó en un contexto de transición profunda. “El freno de la obra pública tradicional obligó a repensar el negocio. Hoy el crecimiento proviene claramente del sector privado”, explicó. En su compañía, ese viraje permitió mejorar la calidad de cartera, fortalecer la cobranza y reducir la siniestralidad, superando incluso las previsiones iniciales en un marco de desaceleración inflacionaria.
Desde Afianzadora, su gerente general Mariano Nimo describió un arranque alentador del ejercicio 2025-2026. Durante el primer trimestre, el crecimiento del primaje superó holgadamente a la inflación, en parte explicado por una base de comparación baja tras un período previo muy adverso para el ramo. “La recuperación es real y creemos que puede consolidarse a lo largo de 2026”, sostuvo, aunque con cautela.
En Crédito y Caución, Gonzalo Córdoba y Sebastián Guerrero destacaron un incremento interanual de producción cercano al 50% hacia septiembre de 2025, con una participación de mercado próxima al 6%. El desempeño se apoya, según señalaron, en una estrategia basada en talento humano, digitalización y cercanía con una amplia red de productores. La incorporación de herramientas tecnológicas e inteligencia artificial permitió agilizar procesos y mejorar la capacidad de análisis del riesgo.
El panorama no fue homogéneo para todos los operadores. Amilcar Guidotti, presidente de Premiar, advirtió que el inicio del ejercicio estuvo marcado por la desaceleración económica y la caída de la obra pública, factores que impactaron de lleno en la demanda de grandes garantías. En una línea similar, Diego Brun, director comercial de AlbaCaución, reconoció una mejora respecto del semestre anterior, aunque por debajo de lo proyectado, influida por la incertidumbre electoral y la lenta reactivación de la inversión.
Energía, minería y alquileres, los segmentos más dinámicos
Las coincidencias aparecen con claridad al analizar las líneas de negocio más activas. La energía —con Vaca Muerta como emblema—, la minería y los proyectos asociados al RIGI concentran buena parte del crecimiento. A esto se suman las garantías aduaneras, judiciales y, cada vez con mayor peso, las garantías de alquileres.
“La caución se está dinamizando a partir de la inversión privada, rompiendo con más de dos décadas de fuerte dependencia del gasto público”, afirmó Nimo. En ese contexto, las garantías contractuales privadas y las coberturas vinculadas al comercio exterior ganaron protagonismo, mientras que las garantías de alquileres se consolidaron como una herramienta habitual para los contratos de vivienda.
Desde Premiar, Guidotti remarcó que la derogación de la Ley de Alquileres impulsó de manera sostenida ese segmento, que hoy funciona como un ancla de estabilidad frente a la menor actividad en rubros ligados a la infraestructura estatal. AlbaCaución, en tanto, subrayó el peso creciente de las garantías aduaneras y de los riesgos energéticos, que demandan sumas aseguradas elevadas y mayor especialización técnica.
Obstáculos estructurales y desafíos pendientes
Pese al mejor clima, el sector enfrenta desafíos de largo arrastre. La incertidumbre normativa, la informalidad económica y la baja penetración del seguro de caución en PyMEs y contratos entre privados siguen limitando su expansión. A ello se suma una fuerte competencia: el mercado argentino cuenta con una elevada cantidad de operadores para un volumen que prácticamente no creció en términos reales durante la última década.
La carga impositiva y ciertas rigideces regulatorias también aparecen como factores críticos. En particular, las aseguradoras señalan el impacto financiero de tributar impuestos aun cuando la prima no haya sido efectivamente cobrada, así como los ajustes recientes en materia de garantías aduaneras, que exigen esfuerzos de adaptación.
Expectativas para 2026: más estabilidad y foco en el interior
Mirando hacia la segunda mitad del ejercicio y el inicio de 2026, las expectativas son moderadamente optimistas. La mayoría de las compañías proyecta un escenario de mayor previsibilidad macroeconómica, clave para que se destraben inversiones privadas y nuevos esquemas de concesiones y privatizaciones.
Las estrategias comerciales convergen en algunos ejes comunes: fortalecimiento de las redes de productores, mayor digitalización, uso intensivo de tecnología y foco en el interior del país. Regiones como el NOA, NEA y Cuyo, vinculadas a economías regionales, minería y energía, aparecen como territorios con alto potencial de crecimiento.
En síntesis, el seguro de caución se encamina hacia un modelo más diversificado y profesional, donde la inversión privada reemplaza gradualmente al Estado como principal impulsor. Si la estabilidad macro se sostiene, el ramo podría consolidar en 2026 una etapa de crecimiento real, apoyada en nuevos proyectos productivos y en una oferta cada vez más adaptada a las necesidades del mercado.














