Tras el fallo judicial, los nodocentes profundizan el conflicto y ratifican un paro nacional en universidades
Actualidad Jueves 9 de Abril de 2026
El conflicto en las universidades nacionales suma un nuevo capítulo. Luego del fallo judicial que obliga al Gobierno a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) confirmó un paro de 24 horas para este miércoles 8 de abril en todo el país, en el marco de la profundización del plan de lucha del sector.
La medida, que implica la no asistencia a los lugares de trabajo, fue ratificada por el gremio que conduce Walter Merkis y busca reforzar el reclamo por la crítica situación salarial y presupuestaria que atraviesan las casas de estudio.
Desde FATUN señalaron que la decisión se inscribe en la continuidad de las acciones gremiales que vienen desarrollando y remarcaron la necesidad de que el Gobierno cumpla con la normativa vigente. “Seguimos con nuestro plan de lucha nodocente”, indicaron, al tiempo que exigieron la aplicación efectiva de la ley de financiamiento aprobada por el Congreso, promulgada por el Ejecutivo y recientemente respaldada por la Justicia.
El paro se produce en un contexto de creciente unidad sindical dentro del sistema universitario. En paralelo, los gremios docentes también avanzaron con medidas para visibilizar el conflicto y reclamar la reapertura de paritarias, con el objetivo de recomponer salarios y actualizar partidas presupuestarias.
Según denuncian desde el sector, las universidades enfrentan una de las crisis más profundas de los últimos años. Aseguran que, en el lapso de dos años, el presupuesto sufrió un recorte cercano al 40%, mientras que los salarios de docentes y nodocentes acumulan una pérdida superior a los 100 puntos frente a la inflación.
El reciente fallo de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, que ordena al Gobierno cumplir con la ley vigente, fue interpretado por los sindicatos como un respaldo a sus reclamos y un nuevo revés para la administración nacional. Sin embargo, advierten que la situación sigue sin resolverse en la práctica, lo que mantiene abierto el conflicto.
Con este escenario, el sistema universitario se encamina a una semana de alta conflictividad, con medidas de fuerza, protestas y una creciente presión sobre el Gobierno para que garantice los recursos necesarios para su funcionamiento.














