Conflicto en Fisipa: los trabajadores rechazaron una oferta para cobrar la mitad de las indemnizaciones por despido
Política gremial Domingo 7 de Junio de 2026
La crisis que atraviesa la empresa textil Fisipa sumó un nuevo capítulo luego de que los trabajadores despedidos rechazaran una propuesta empresarial que contemplaría el pago de apenas el 50% de las indemnizaciones correspondientes. La oferta habría sido presentada durante una audiencia realizada en el Ministerio de Trabajo, en el marco de un conflicto que mantiene en estado de alerta a los operarios afectados.
La disputa involucra a 17 trabajadores desvinculados durante mayo de este año, quienes reclaman el pago completo de las compensaciones previstas por la legislación laboral. Según trascendió tras el encuentro entre las partes, la empresa argumentó dificultades económicas para justificar la propuesta, aunque los empleados consideraron insuficiente la alternativa y ratificaron su reclamo.
El conflicto comenzó el 22 de mayo, cuando los operarios llegaron a la planta ubicada en la zona de 29 y 508, en La Plata, y tomaron conocimiento de los despidos. De acuerdo con la versión de los trabajadores, la decisión los tomó por sorpresa y varios de ellos no habían recibido notificaciones previas sobre su desvinculación.
La situación generó una inmediata reacción de los empleados, que días después realizaron una protesta frente al establecimiento para visibilizar el conflicto y exigir respuestas por parte de la firma. Las manifestaciones incluyeron cortes parciales y distintas acciones de protesta para reclamar la continuidad laboral o el cumplimiento íntegro de las obligaciones indemnizatorias.
Durante las reuniones mantenidas en la cartera laboral, los representantes de los trabajadores también señalaron que algunos de los despedidos aún no habrían recibido formalmente la documentación correspondiente a la finalización de la relación laboral, situación que agregaría nuevos interrogantes al proceso de desvinculación.
Los empleados afectados se desempeñaban bajo relación de dependencia directa y contaban con distintas categorías y niveles de antigüedad dentro de la planta. Según indicaron, los salarios variaban de acuerdo con las tareas desarrolladas y la trayectoria laboral de cada trabajador.
La crisis de Fisipa refleja además un proceso de reducción sostenida de personal que, según denuncian los operarios, se profundizó en los últimos años. De acuerdo con los datos aportados por los trabajadores, la empresa habría pasado de contar con alrededor de 100 empleados a mantener actualmente una dotación mínima, integrada por apenas un puñado de operarios.
El caso se produce en un contexto particularmente complejo para la industria textil argentina, un sector que enfrenta fuertes dificultades derivadas de la caída del consumo interno, el aumento de costos operativos y la creciente competencia de productos importados. En ese escenario, numerosas empresas vienen ajustando su estructura productiva, mientras los sindicatos y trabajadores advierten sobre el impacto que estas decisiones tienen sobre el empleo y la actividad industrial.
Por el momento, las partes continúan sin alcanzar un acuerdo y se espera que las negociaciones sigan en el ámbito del Ministerio de Trabajo. Los trabajadores insisten en que la empresa debe cumplir con el pago total de las indemnizaciones, mientras la incertidumbre sobre el futuro de la planta y de los puestos de trabajo continúa abierta.














