Reapareció Cordero y dejó un mensaje a los empresarios: “Cuando puedan pagar más, lo tienen que hacer”
Actualidad Sábado 25 de Abril de 2026
Tras semanas de bajo perfil, el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, volvió a la escena pública con una defensa de la política laboral del Gobierno y una llamativa exhortación dirigida al sector empresario: “Hay que decirles a los empleadores que cuando puedan pagar más, lo tienen que hacer”.
El funcionario reapareció luego de los rumores sobre su posible salida del gabinete, en medio de tensiones políticas que involucraron al presidente Javier Milei y al empresario Paolo Rocca, con quien Cordero mantuvo vínculos laborales durante años.
Defensa del rumbo económico
Durante un encuentro con periodistas, Cordero buscó contrarrestar lo que calificó como una visión mediática negativa sobre el mercado laboral. En ese sentido, destacó que, según cifras oficiales, la participación de los trabajadores en el ingreso total pasó del 45,1% en 2023 al 45,5% en 2025.
Además, sostuvo que el nivel de empleo podría mejorar a partir de la implementación de la Ley de Modernización Laboral, recientemente ratificada en su vigencia por la Justicia. En línea con el discurso oficial, el funcionario pidió “paciencia” frente a los efectos de las reformas.
El concepto de “salario dinámico”
Cordero también retomó la idea de “salario dinámico”, un enfoque promovido por el Gobierno que redefine el rol de las paritarias. Según explicó, los acuerdos colectivos deberían funcionar como un piso salarial, mientras que los ingresos podrían complementarse mediante otros mecanismos.
“Lo que buscamos es que el salario paritario sea el mínimo, el piso. Y que tanto empresas como trabajadores aspiren a mejorar esos ingresos por otras vías”, señaló.
En ese marco, mencionó que la nueva normativa habilita beneficios adicionales, como la posibilidad de que los empleadores cubran total o parcialmente gastos de transporte, algo que —según indicó— antes no estaba contemplado.
Un mensaje que genera debate
La frase dirigida a los empresarios no pasó desapercibida. En un contexto de pérdida del poder adquisitivo y tensiones en las negociaciones paritarias, el planteo de Cordero abre interrogantes sobre el rol del Estado en la regulación salarial y la efectividad de los mecanismos de mejora de ingresos basados en decisiones voluntarias del sector privado.
Su reaparición se da, además, en un escenario atravesado por reformas estructurales, conflictos laborales y discusiones sobre el rumbo del mercado de trabajo en la Argentina.














