“Crecimiento sin empleo”: la economía se expande, pero se destruye trabajo de calidad
Política gremial Sábado 25 de Abril de 2026
En medio de un escenario económico atípico, la Argentina enfrenta un fenómeno que genera preocupación entre especialistas: la actividad crece, pero el empleo —especialmente el registrado— cae. Este desacople, conocido en la literatura económica como “jobless growth” o “crecimiento sin empleo”, describe procesos en los que la expansión del producto no se traduce en más puestos de trabajo.
Durante 2025, el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 4,4%. Sin embargo, esa mejora convivió con una marcada destrucción del empleo formal: entre los cuartos trimestres de 2024 y 2025 se perdieron más de 200.000 puestos registrados, mientras que el empleo asalariado privado acumuló siete meses consecutivos de caída.
El fenómeno fue analizado por el Centro de Estudios de Trabajo y Desarrollo, donde advierten que no se trata de una anomalía aislada. “Este tipo de dinámica no es nueva. En la literatura se la conoce como jobless growth: procesos en los que la actividad crece, pero el empleo no acompaña”, explicó el investigador Matías Maíto.
Un fenómeno global con antecedentes
Según los especialistas, existen múltiples antecedentes internacionales. Países como India lograron durante décadas altas tasas de crecimiento con escaso impacto en el empleo formal. También se registraron procesos similares en Europa Central y del Este tras la caída del comunismo, en Brasil y en la propia Argentina durante los años noventa, e incluso en Estados Unidos luego de la crisis de las “punto com” a comienzos de los 2000.
Estos antecedentes permiten entender que el crecimiento sin empleo puede responder tanto a factores coyunturales como a transformaciones estructurales de las economías.
Sectores que crecen, pero no generan trabajo
En el caso argentino, el actual repunte de la actividad se concentra en sectores con baja capacidad de generación de empleo, como el agro, la minería y la intermediación financiera. En contraste, ramas intensivas en mano de obra como la industria, la construcción y el comercio muestran estancamiento o retroceso.
Esta configuración explica por qué la mejora en los indicadores macroeconómicos no logra trasladarse al mercado laboral. La consecuencia directa es un deterioro del empleo de calidad, acompañado por el avance de formas más precarias o informales de inserción laboral.
Un debate abierto
El “crecimiento sin empleo” reabre el debate sobre la calidad del modelo de expansión económica y sus efectos sociales. Más allá de los números positivos en la actividad, la falta de generación de empleo registrado plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento y su impacto en la distribución del ingreso.
En ese contexto, los especialistas coinciden en que no alcanza con crecer: el desafío central pasa por cómo se crece y qué tipo de empleo se genera.














