Polémica en el INTA: Bronzovich defendió los retiros voluntarios y anticipó que continuará la revisión de tierras del organismo
Política gremial Martes 21 de Julio de 2026
El presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Nicolás Bronzovich, quedó en el centro de la controversia tras afirmar que la salida de cientos de trabajadores del organismo representa una oportunidad para fortalecer su funcionamiento. Además, ratificó que el Gobierno seguirá avanzando con la revisión del patrimonio inmobiliario del instituto y no descartó nuevas desafectaciones de tierras.
Durante una entrevista concedida a un medio especializado del sector agropecuario, Bronzovich confirmó que cerca de 900 agentes se incorporaron al programa de retiros voluntarios, lo que redujo la planta de personal a alrededor de 5.000 trabajadores. Pese a la fuerte reducción de recursos humanos, sostuvo que el proceso permitirá reorganizar el organismo y enfocarlo en tareas de innovación, investigación y desarrollo tecnológico.
Las declaraciones generaron malestar en sectores científicos, técnicos y gremiales que vienen denunciando un proceso de ajuste sobre uno de los principales organismos de investigación agropecuaria del país. Para los críticos, la pérdida de personal especializado implica una merma en la capacidad técnica acumulada durante décadas.
Avanza la revisión de las tierras del organismo
Bronzovich también confirmó que continuará el relevamiento de los inmuebles bajo administración del INTA. Según explicó, ya fueron desafectadas unas 15.000 hectáreas, equivalentes a cerca del 10% de las tierras que estaban asignadas al organismo.
El funcionario argumentó que una parte significativa de los terrenos no estaría vinculada de manera directa a actividades científicas o tecnológicas y consideró que los recursos deben concentrarse en investigación y transferencia de conocimientos, dejando las actividades productivas en manos del sector privado.
De acuerdo con la visión oficial, una porción importante de las más de 100.000 hectáreas administradas por el instituto no tendría una función específica dentro de sus objetivos estratégicos. Por ese motivo, el Gobierno analiza continuar con la revisión y eventual desafectación de predios que considere prescindibles.
Sospechas y cuestionamientos
La política de desprendimiento de tierras viene siendo cuestionada por especialistas, productores y trabajadores del organismo. Distintos sectores sostienen que numerosos campos cumplen funciones experimentales, de extensión rural o de apoyo a investigaciones científicas, por lo que rechazan la idea de que se encuentren ociosos.
Las críticas también apuntan a la posibilidad de que detrás de la venta de inmuebles exista un fuerte interés económico e inmobiliario. En ese marco, algunos referentes del sector agropecuario han puesto la lupa sobre el rol de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) y sobre la eventual valorización de terrenos estratégicamente ubicados.
“Una oportunidad para redoblar esfuerzos”
Uno de los conceptos que más repercusión generó fue la definición de Bronzovich sobre la reducción de personal. Lejos de manifestar preocupación por la salida de técnicos, investigadores y profesionales, el titular del INTA aseguró que la disminución de la planta debe interpretarse como una posibilidad para fortalecer la articulación con otros actores del sistema científico y tecnológico.
Además, descartó por el momento una nueva etapa de retiros voluntarios, aunque remarcó que el objetivo seguirá siendo transformar al organismo en una plataforma de innovación más integrada con el sector productivo.
Las declaraciones llegan en medio de un clima de incertidumbre dentro del INTA, donde trabajadores y entidades vinculadas a la ciencia y la tecnología advierten sobre el impacto que los recortes presupuestarios, la reducción de personal y la pérdida de infraestructura podrían tener sobre la capacidad de investigación y desarrollo del organismo en los próximos años.














