Peabody se presentó en concurso de acreedores y profundiza la crisis en la industria de electrodomésticos
Política gremial Miércoles 4 de Marzo de 2026
La crisis que atraviesa el sector de electrodomésticos sumó un nuevo capítulo: la firma Peabody inició un concurso preventivo de acreedores en medio de la caída del consumo y el fuerte incremento de importaciones que impacta sobre la producción nacional.
La presentación fue realizada por Goldmund S.A., la sociedad responsable de fabricar y comercializar los productos de la marca. A través de una carta fechada el 2 de marzo y dirigida a clientes y proveedores, la compañía informó que comenzó un proceso de reestructuración de pasivos con el objetivo de “ordenar compromisos y fortalecer la estructura” para garantizar la continuidad operativa.
El expediente tramita bajo la carátula “Goldmund S.A. s/ Concurso Preventivo” en el Juzgado Comercial N°21, Secretaría 41, en el ámbito de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial.
En el comunicado, la empresa aseguró que la actividad continúa con normalidad y que mantendrá sus responsabilidades comerciales. No obstante, desde la conducción reconocen que se trata de un proceso que demandará tiempo. El documento lleva la firma de su titular, Dante Choi.
La decisión se da en un contexto complejo para la industria. En los últimos meses, distintas compañías del rubro avanzaron con suspensiones, recortes de personal y cierres de líneas productivas. Entre los casos recientes que trascendieron se encuentran los de Mabe y Electrolux.
Choi venía advirtiendo desde fines de 2024 sobre el impacto de lo que definió como una “avalancha de importaciones” en el mercado local, señalando no sólo el volumen de productos que ingresan sino también la falta de controles sobre calidad y condiciones de competencia.
Peabody logró consolidarse como una de las marcas reconocidas en pequeños electrodomésticos y artículos para el hogar. Tras la crisis de 2001, Goldmund inició sus actividades con la importación de heladeras y en 2004 adquirió la marca, ampliando progresivamente su catálogo. A partir de 2010 avanzó en la fabricación nacional de distintas líneas y montó plantas industriales en la provincia de Buenos Aires, combinando producción local con importaciones, principalmente desde Asia.
Además del mercado interno, la firma desarrolló exportaciones hacia países limítrofes y algunos destinos extra regionales. Sin embargo, el esquema mixto de producción e importación no logró amortiguar el impacto de la retracción del consumo y la creciente competencia externa.
La presentación en concurso preventivo expone la delicada situación financiera de la compañía y vuelve a poner en foco la fragilidad del entramado industrial en un escenario de apertura comercial acelerada. Mientras tanto, trabajadores, proveedores y distribuidores siguen de cerca la evolución del proceso judicial que definirá el futuro de una de las marcas históricas del sector.














