Las pretensiones salariales bajaron 1,87% en enero y quedaron por debajo de la inflación
Actualidad Miércoles 25 de Febrero de 2026
Las expectativas salariales de quienes buscan empleo volvieron a retroceder en enero y profundizaron la tendencia descendente que se había iniciado a fines de 2025. De acuerdo con el último relevamiento del Index del Mercado Laboral elaborado por Bumeran, el salario promedio requerido se ubicó en $1.699.284 brutos mensuales, lo que representa una caída del 1,87% respecto de diciembre.
El dato cobra relevancia en un escenario de inflación persistente. En el mismo período, el alza de precios fue del 2,9%, lo que implica que las aspiraciones salariales no sólo no acompañaron la evolución inflacionaria, sino que se ajustaron a la baja en términos nominales.
Crecen menos que la inflación
En la comparación interanual, las remuneraciones pretendidas aumentaron un 23,15%. Sin embargo, esa suba quedó por detrás de la inflación acumulada del 32,4% en el mismo lapso. La diferencia evidencia una pérdida de poder adquisitivo en las expectativas de ingresos de los postulantes.
El informe señala que, tras un ciclo de fuerte crecimiento durante 2024 y buena parte de 2025, las pretensiones comenzaron a desacelerarse hacia el cierre del año pasado y consolidaron la baja en el inicio de 2026.
Mercado laboral más cauteloso
Desde la plataforma explicaron que el índice se construye a partir de los salarios solicitados por los candidatos en los avisos publicados, lo que permite medir la evolución de las expectativas y compararlas con otras variables económicas.
La moderación en las aspiraciones podría interpretarse como una señal de mayor cautela en el mercado laboral. En un contexto económico desafiante, los postulantes parecen ajustar sus requerimientos para mejorar sus posibilidades de inserción, aun cuando eso implique resignar poder adquisitivo frente a la inflación.
La brecha entre precios y salarios pretendidos vuelve así a poner el foco en el deterioro de ingresos y en la dinámica de un mercado laboral donde la necesidad de empleo empieza a pesar más que la capacidad de negociación salarial.














