La histórica cadena de electrodomésticos Garbarino fue declarada en quiebra por la Justicia comercial, lo que marca el cierre definitivo de una empresa que durante décadas fue una de las principales referentes del sector en la Argentina.
La decisión fue tomada por el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7 de la Capital Federal, a cargo del juez Fernando D'Alessandro, quien dispuso la liquidación final de la compañía luego de varios años de crisis financiera y reiterados intentos fallidos de reestructuración.
Fundada en 1951 por los hermanos Daniel Garbarino y Omar Garbarino, la firma llegó a consolidarse como la mayor cadena de venta de electrodomésticos y productos electrónicos del país. En su momento de mayor expansión, la empresa contaba con más de 200 sucursales distribuidas en todo el territorio nacional y alrededor de 4.500 trabajadores.
El grupo atravesaba una profunda crisis desde hace varios años y se encontraba en concurso preventivo desde noviembre de 2021. Actualmente apenas mantenía en funcionamiento tres locales comerciales en la Ciudad de Buenos Aires: uno sobre la avenida Cabildo, en el barrio de Belgrano; otro en la calle Uruguay, en el centro porteño; y un outlet ubicado en Almagro.
A la par del derrumbe comercial, también se redujo su estructura logística. El centro de distribución que operaba en La Tablada —donde se desempeñaban cerca de 200 trabajadores vinculados al sindicato de camioneros— dejó de funcionar tiempo atrás. Solo permanecía activo un depósito de menor escala en la localidad bonaerense de Garín.
En los últimos años se sucedieron diversas negociaciones para intentar salvar a la empresa mediante la incorporación de nuevos inversores. Entre los interesados que analizaron la posibilidad de participar figuró el fondo Inverlat, propietario de Havanna, aunque esas conversaciones nunca prosperaron.
La compañía había quedado bajo el control del empresario Carlos Rosales en 2020, cuando adquirió el grupo que además incluía otros negocios vinculados al retail, servicios financieros y turismo. Sin embargo, la situación económica continuó deteriorándose.
La Justicia incluso había abierto un registro para recibir propuestas de compra o planes de reestructuración. La única firma que manifestó interés fue Vlinder, aunque finalmente no presentó una oferta concreta.
La crisis también impactó en otras unidades del grupo. En 2025 fue declarada la quiebra de Garbarino Viajes, mientras que las plantas industriales Tecnosur y Digital Fueguina, ubicadas en Tierra del Fuego, permanecen paralizadas.
Con la resolución judicial se pone fin a una empresa que durante décadas fue sinónimo de venta de electrodomésticos en el país y que llegó a convertirse en una de las principales cadenas comerciales de la Argentina. La quiebra abre ahora el proceso de liquidación de los activos y deja atrás más de siete décadas de historia en el sector.