La CGT marcha a Plaza de Mayo con críticas al Gobierno, homenaje al Papa Francisco y advertencias de mayor conflictividad
Política gremial Jueves 30 de Abril de 2026
La Confederación General del Trabajo moviliza este jueves a la Plaza de Mayo en el marco del Día del Trabajador, en una jornada que combinará fuertes críticas al Gobierno, un homenaje al Papa Francisco a un año de su fallecimiento y señales de posible endurecimiento del conflicto sindical.
Bajo la consigna “El trabajo es con derechos o es esclavo”, la central obrera busca expresar en las calles el creciente malestar social frente a la situación económica. El acto principal contará con las intervenciones de los tres secretarios generales del triunvirato cegetista, entre ellos Cristian Jerónimo y Jorge Sola.
El escenario fue montado, como en convocatorias anteriores, de espaldas a la Casa Rosada, en un gesto político que refuerza el tono crítico hacia la administración nacional.
La jornada también incluirá una ceremonia religiosa encabezada por el sacerdote Lorenzo 'Toto' De Vedia, referente en los barrios populares y cercano al Sumo Pontífice, quien oficiará una misa con fuerte contenido social. Sin embargo, la cúpula de la Iglesia Católica —que había sido invitada— decidió no participar del acto.
En la previa de la movilización, Jerónimo anticipó que se tratará de una protesta “multitudinaria y pacífica”, abierta no solo a gremios sino también a organizaciones sociales, culturales y políticas. “El pueblo argentino la está pasando mal”, afirmó el dirigente, al cuestionar los indicadores oficiales sobre empleo y salarios. “La gente no llega a fin de mes y crece la pobreza en un contexto de ajuste”, sostuvo.
En la misma línea, advirtió que el conflicto social podría intensificarse. “La conflictividad va a seguir escalando”, señaló, sin descartar nuevas protestas ni la posibilidad de un paro general.
Por su parte, Sola fue más allá y planteó que la movilización podría ser la antesala de una medida de fuerza de mayor alcance. “Este es el primer paso para mostrar en la calle el malhumor social. Después vendrán acciones más contundentes”, afirmó, al tiempo que enumeró los principales problemas: caída del consumo, endeudamiento familiar, pérdida de empleo y deterioro en la calidad del trabajo.
A la convocatoria también se sumará la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, que confirmó su presencia tras mantener reuniones con la conducción de la CGT, con la que asegura tener “plena sintonía”.
La movilización se produce en un contexto de crecientes cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei, en medio de tensiones por la política económica, denuncias de corrupción y el avance de reformas que impactan en el mundo del trabajo.
En ese escenario, la CGT busca consolidarse como el principal articulador del descontento social, mientras rechaza la reforma laboral, los despidos, el cierre de empresas, el desfinanciamiento de las obras sociales y el avance de la informalidad.














