Diarco profundiza su repliegue: cerró otra sucursal y ya son tres los locales bajados en menos de un mes
Política gremial Sábado 5 de Septiembre de 2026
La cadena mayorista Diarco volvió a cerrar una de sus sucursales en la provincia de Buenos Aires y profundizó el proceso de reestructuración que viene llevando adelante en distintos puntos del país. Esta vez fue el turno del local ubicado en Jáuregui, partido de Luján, que dejó de operar y dejó en situación de incertidumbre a alrededor de 30 trabajadores.
El cierre constituye el tercer establecimiento de Diarco que deja de funcionar en territorio bonaerense en menos de 30 días, luego de las decisiones tomadas en Zárate y Tres Arroyos.
La sucursal de Jáuregui estaba ubicada sobre la vieja Ruta 5 y había comenzado a funcionar a comienzos de 2021. Durante más de cinco años formó parte de la estructura comercial de la compañía, hasta que la empresa resolvió discontinuar sus operaciones.
La medida vuelve a poner el foco sobre la situación de los trabajadores del sector, en un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo, la retracción de las ventas y la creciente dificultad de las empresas para sostener estructuras comerciales con costos elevados.
Una seguidilla de cierres
El caso de Jáuregui se suma a una serie de decisiones que muestran el repliegue de la cadena.
En Zárate, Diarco cerró una sucursal que había sido inaugurada apenas seis meses antes. Según trascendió, el nivel de facturación alcanzado durante el primer semestre de 2026 no habría permitido cubrir los costos de funcionamiento del establecimiento.
En Tres Arroyos, en tanto, el cierre también se produjo de manera sorpresiva. El local dejó de atender al público mientras todavía permanecía con mercadería en sus góndolas y continuaba figurando activo en los canales digitales de la compañía.
La clausura de esa sucursal habría afectado a entre ocho y diez trabajadores y generó preocupación entre los empleados y las organizaciones sindicales vinculadas a la actividad.
Con el cierre de Jáuregui, la cadena acumula tres puntos de venta menos en la provincia de Buenos Aires en un período inferior a un mes, en una secuencia que vuelve a instalar el debate sobre la sustentabilidad del negocio mayorista frente a la caída del consumo.
El consumo mayorista, también en retroceso
La situación de Diarco se produce en un contexto adverso para el comercio mayorista. Los datos oficiales muestran que el sector viene registrando una reducción de sus niveles de actividad.
De acuerdo con las estadísticas del INDEC, los autoservicios mayoristas registraron en junio una caída interanual del 3,1%, mientras que durante el primer semestre de 2026 acumularon una contracción del 3%.
El retroceso resulta significativo para un segmento que había adquirido mayor protagonismo durante los últimos años, tanto por las compras de pequeños comerciantes como por consumidores que buscaron en los mayoristas alternativas frente al encarecimiento de los productos en otros canales.
Sin embargo, la caída del volumen de ventas se combina con otro problema: los costos operativos continúan presionando sobre las empresas, mientras que los proveedores reducen los plazos de financiamiento y las cadenas encuentran dificultades para trasladar íntegramente esos costos a los precios.
El resultado es un escenario de mayor presión sobre la estructura comercial, que en el caso de Diarco ya comenzó a traducirse en cierres de sucursales y pérdida de puestos de trabajo.
La seguidilla de clausuras vuelve a encender las alarmas sobre el mercado laboral del comercio y sobre el impacto que la retracción del consumo está teniendo en empresas que, hasta hace pocos años, avanzaban con nuevas aperturas y expansión territorial.















