Crucero del Sur entró en concurso preventivo en Misiones y crece la incertidumbre por el futuro de cientos de trabajadores
Afiliados Sábado 7 de Noviembre de 2026
La crisis del grupo empresario Crucero sumó un nuevo capítulo con la apertura del concurso preventivo de acreedores de Crucero del Sur SRL en la provincia de Misiones. La presentación quedó radicada en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 1 de Posadas y formaliza la situación financiera de una compañía que atraviesa meses de dificultades y mantiene en alerta a sus trabajadores.
El expediente, identificado como “N° 138445/2026 Crucero del Sur SRL S/Concurso Preventivo”, quedó a cargo de la jueza Gabriela Fernanda Canalis. La firma tiene como socios a Pablo Esteban Besverge y Luis Carlos Javier, ambos domiciliados en Posadas.
En el marco del proceso judicial, fue designado como síndico el Estudio Bortoluzzi Villamayor y Villamayor Nercolini, ante el cual los acreedores deberán presentar sus solicitudes de verificación de créditos para que sean reconocidas sus acreencias.
La apertura del concurso representa un paso formal para intentar reorganizar las obligaciones económicas de la compañía, pero llega en un contexto de fuerte deterioro de las condiciones laborales y de incertidumbre sobre la continuidad de las operaciones.
Despidos, salarios adeudados y un conflicto que se profundiza
El impacto de la crisis sobre los trabajadores es uno de los aspectos más preocupantes. Según las denuncias de los empleados, el grupo empresario al que pertenece Crucero del Sur habría reducido su plantilla de aproximadamente 1.200 a 390 trabajadores durante el último año, lo que representa una pérdida de alrededor de 800 puestos de trabajo.
El conglomerado incluye a Crucero del Norte, Turismo Parque, Crucero del Este, Expreso Río Paraná y Expreso Paraguay, empresas que también atraviesan dificultades.
A los despidos se suman las denuncias por salarios impagos y medidas de fuerza que afectaron la prestación de los servicios en distintos puntos del país. Los trabajadores aseguran que no reciben información clara sobre el futuro de las compañías ni respuestas concretas sobre cuándo cobrarán las deudas salariales.
«Es horroroso estar así. Nadie aparece, nadie nos dice nada», fue uno de los testimonios que reflejó el estado de angustia que atraviesan los empleados.
La falta de definiciones empresariales profundiza el temor a nuevas desvinculaciones y a un posible vaciamiento de las firmas.
La empresa atribuye la crisis a diferencias internas
En medio de los reclamos, Julio Koropeski, integrante de la familia propietaria del grupo, rechazó que la situación responda exclusivamente a problemas económicos o a la quita de subsidios al transporte.
En cambio, atribuyó la parálisis de las operaciones a diferencias internas dentro del directorio. «Todas las operaciones se encuentran supeditadas a que se resuelvan las diferencias existentes», sostuvo, al tiempo que manifestó su intención de cumplir con los compromisos asumidos.
Sin embargo, sus explicaciones no llevaron tranquilidad a los trabajadores, que continúan reclamando el pago de los salarios adeudados y certezas sobre la continuidad laboral.
La apertura del concurso preventivo abre ahora una instancia judicial para ordenar las deudas de Crucero del Sur, pero deja sin resolver la emergencia que atraviesan sus empleados. Mientras la empresa busca encauzar su situación financiera, cientos de familias siguen pendientes de una respuesta sobre sus puestos de trabajo, sus ingresos y el futuro de una estructura empresarial que perdió una parte sustancial de su fuerza laboral.















