Crisis en municipios: un intendente pagará parte de los sueldos con bonos alimentarios ante la caída de recursos
Actualidad Lunes 6 de Abril de 2026
La crisis de ingresos que atraviesan los municipios sumó un nuevo capítulo en Entre Ríos. El intendente de Sauce de Luna, Alcides Alderete, anunció que abonará una parte de los salarios municipales mediante un bono alimentario, en un contexto marcado por la fuerte caída de la coparticipación y el deterioro de la recaudación local.
La medida alcanza a una pequeña localidad de poco más de 3.000 habitantes, donde —según explicó el jefe comunal— los fondos coparticipables representan prácticamente la única fuente de financiamiento. La merma registrada en los últimos meses obligó al Ejecutivo a reformular la estructura de pagos: un bono previo de $30.000, no remunerativo, fue reemplazado por un bono alimentario de $50.000 que podrá canjearse en comercios locales.
Alderete sostuvo que los salarios están actualizados en línea con la inflación, pero admitió que la falta de liquidez complica el cumplimiento total de las obligaciones. “Para poder pagar todos los haberes tuvimos que tomar esta decisión”, señaló en declaraciones a medios de la región.
El intendente encuadró la medida en una problemática más amplia que afecta a distintas administraciones locales. De hecho, afirmó haber planteado la situación en una reunión de intendentes del PJ, donde —según indicó— varios jefes comunales coincidieron en el diagnóstico de crisis.
En ese sentido, remarcó que las dificultades se agravan en los distritos más chicos, con baja base tributaria. “En ciudades grandes, una sola actividad puede recaudar más que toda nuestra comuna”, ejemplificó, al describir la debilidad estructural de los ingresos propios.
Actualmente, Sauce de Luna obtiene cerca del 30% de sus recursos de la recaudación local, mientras que el resto depende de transferencias provinciales. Sin embargo, esos fondos ya no alcanzan para cubrir la totalidad de la masa salarial.
Para implementar el esquema, el municipio cerró acuerdos con comercios de la zona que aceptarán los bonos como forma de pago de alimentos. “Es una medida transitoria para paliar la situación. No sabemos por cuánto tiempo será necesaria”, advirtió Alderete.
El jefe comunal rechazó que exista desorden en las cuentas públicas y aseguró que el gasto está “totalmente restringido”. No obstante, reconoció la gravedad del escenario: “No hay sobregasto, el problema es que los ingresos no alcanzan. Estamos ante la lógica de la frazada corta: o cubrimos una parte o dejamos otra descubierta”.
El caso expone con crudeza el impacto de la caída de recursos en las economías municipales y anticipa posibles medidas similares en otros distritos si la situación fiscal continúa deteriorándose.














